jueves, agosto 10, 2006

La Macarena

32 recuerdos antes de mi cumpleaños...

4.

Llego al apartamento con Camila, en la puerta nos espera Magdalena (yo no la conozco). Abren la puerta y lo vemos: el piso de madera, la luz entrando por la ventana... No lo dudamos, decidimos quedarnos. Fueron dos años y medio de vida compartida, de algunas que se fueron y otras que llegaron. Dos años y medio de animales que enloquecieron, espíritus burlones, llantos, risas y camaradería. Tuve el cuarto que quise y muchas tardes desde mi hamaca, bañada en la luz naranja del atardecer, vi el sol ocultarse.

miércoles, agosto 09, 2006

MI PAPÁ


32 recuerdos antes de mi cumpleaños....

3.

Mi papá se arrodilla a jugar conmigo. Yo estoy recién operada de apendicitis. Armamos un hospital con mi mecano. Mi papá crea un univero para mí de camillas y doctores en donde mi Abelardo se dispone a operar a alguien, en ese hospital de locos se pierden los enfermos, se caen los escalpelos y colocan electroschocks. Yo me río sin parar y siento que la herida se va a descoser. Ya no quiero reir más pero el delirio en la clínica es cada vez mayor y mi papá desborda creatividad e inventiva. Mi mamá me trae un té con leche y yo decido que así me toque contemplar como el té se sale por mi herida reciente me quedaré ahí, jugando con mi papá que siempre se arrodilló para mí.

viernes, agosto 04, 2006

Leonardo


Leonardo timbra en mi casa como a las seis. El sol se está poniendo tras las montañas y la luz naranja lo cubre todo.Leonardo tiene los ojos azules y desorbitados, carga un maletín lleno de papeles e ingresa en mi casa como si ya la conociera , como si fuera mi mejor amigo y se sienta en el sofá. Yo ni me siento porque no he contemplado la posibilidad de hacer visita con él pero a él no le importa porque no ha dejado de hablar un segundo desde que entró. Habla de la vista, de la luz del sol y de repente ve la pista del aereopuerto y entonces se detiene en eso yme explica que quiere pilotear un avión. Y al parecer sabe del asunto porque puede predecir hacia que lado girará el avión que acaba de despegar (de pronto siempre giran para el mismo lado y la que no sabe soy yo) y yo le escucho las frases que brotan de su boca una tras otra, una tras otra...Y ya no está hablando de aviones y rutas sino del campín y del concierto de conciertos mientras yo recuerdo lo que era mi vida entonces. La luz naranja sigue poniendose y termino por decirle que desde mi casa alcancé a escuchar el concierto de Juanes con claridad, cosa que me sorprendió porque vivo muy lejos del campín y entonces él me habla de Guns and Roses, de las babas de Axel cayéndole en la cara y de su amigo que consiguió VIP. Yo sigo sin sentarme y Leonardo continúa discrepando. "Yo solo le digo que está loco" me dijo Catica cuando me pasó su tel, "pero la puede ayudar en lo que necesita". Las dos cosas son ciertas y Leonardo me entrega el papel que me hacía falta. Catica dice que Leonardo cuenta que una vez le sacó el ojo a un taxista y que otra vez descuartizó a alguien, a mí me habla de conciertos, de aviones y de taxis y ruego porque no emerja su lado psico porque cada vez está más cómodo en mi sofá y yo no quisiera sentirme asustada por ese grandulón de ojos azules. Sigo sin sentarme pero ya le he dado jugo e intento parecer interesada mientras mantengo la distancia, introduzco el tema del dinero como para aterrizar la cosa y no terminar comiendo con él. Finalmente le pago, me río y él se va.
El sol de la tarde termina de ocultarse.

miércoles, agosto 02, 2006

miércoles, julio 12, 2006

De Zizou a Barney

Las cosas sobre el affaire Zidane efectivamente van tomando nuevos tintes... Se consultaron especialistas en la lectura de los labios (cómo no recordar el episodio de Seinfield en el que George le pide a la novia sorda de Jerry que lea los labios de su ex-novia en una reunión para saber qué está diciendo de él), se hicieron numerosas interpretaciones y el caso es que somos muchos millones de personas alrededor del planeta intrigados por el incidente, lo que comprueba la propensión del ser humano al chisme. Todo parece indicar que Materazzi trato a Zinedine de terrorista, le mentó la madre y en suma hizo alusión al origen islámico de la familia de Zizou. A nuestro veterano francés entre el fragor de la lucha semejante insulto despertó el chico de barriada que hay en él y bueno.. le propinó, como ya se sabe, el cabezazo que ahora es canción (Le coup de boule) próximo juego de video y demás...
Lo inquietante es que este acto observado por millones de espectadores es un reflejo de los constantes conflictos raciales y religiosos del planeta. Lo cierto es que estamos lejos de ser tolerantes y respetuosos con los demás y esa, que aparentemente se intenta esgrimir como la cualidad suprema de este siglo y nos la meten hasta por los codos está lejos, muy lejos de nuestra realidad. En nuestra vida cotidiana son frecuentes las generalizaciones, los franceses son así... los colombianos somos así.... ni hablar del tema religioso, los judíos son todos iguales... etc. Las generalizaciones dan seguridad porque nos brindan la falsa ilusión de estar comprendiendo al mundo y a los otros. Lo cierto es que es díficil ser tolerante, es dificil serlo con quienes nos rodean más aún con aquellos que nos son desconocidos. Y quizás, lo más dificil es entender que tolerar al otro no es aceptarlo, que nos caiga bien y entenderlo sino simplemente aguantarnoslo. Si está confuso ya viene la explicación...
Digo todo esto para iniciar mi diatriba contra Barney, el dinosaurio morado. No me gusta, no soporto ese programa. Lo primero: han escuchado con cuidado esa canción? "Barney es un dinosaurio que habita en nuestra mente...." el caso es que el dichoso bicho es un muñeco de peluche que crece y se vuelve "real", el incidente sucede en una casa donde solo hay niños (¿y los adultos?) que juegan y se divierten con este ser surreal , si esto no incidirá en el consumo de sustancias sicotrópicas de las futuras generaciones no sé qué decir... Ahora bien, y volviendo a nuestro tema, en la dichosa casa hay un niño con rasgos latinos, otro asiatico un blanquito etc.. Mejor dicho la United Colors of Benetton. Todos se quieren, todos se abrazan y cantan la babosa " Te quiero, yo y tú a mí, somos una familia feliz..." Pastillitas de felicididad encapsuladas. A los papás les encanta el bichito y los niños lo adoran, "Ay tan tierno" y mientras les chutan a ambos al "Barney granjero", el libro de colorear de Barney, la cocina de Barney y miles de otros artefactos muy tiernos y educativos. A los papás les encanta porque les parece inofensivo, porque pueden comprar el muñequito y hacerles a sus hijos una piñata tipo Barney e iniciarlos pronto, sin saberlo (como diría Cortázar "lo terrible es que no lo saben") en el mundo de las marcas y las comparaciones " ¿Tu fiesta va a ser de Barney o de qué?". Se supone que el dinosaurio enseña valores a los niños y sobre todo el de la tolerancia y el respeto por otras culturas... pero es un discurso superficial y tonto, una cancioncita chiclosa y unos abrazos fingidos como muchos de los que se da la gente en la iglesia ante el famoso "la paz sea contigo". A los niños les dicen entonces "quiere a tu amiguito aunque sea amarillo, oscuro o morado, quierelo, DEBES quererlo debe gustarte" y bueno, por eso el discursito no funciona. Bien lo vieron en South Park los guionistas que escribieron un capítulo en el que uno de los personajes, tras hacer un chiste supuestamente homofóbico, era enviado a un campo de concentración para la tolerancia. Allí está dibujando arco iris con niños de colores diferentes, canturreando canciones de amor a la fuerza, aceptando la diferencia mientras es latigado.
El caso de Materazzi ilustra muy bien todo porque el italiano sabe por donde insultar, sabe donde duele, después declara que él no es ilustrado y que ignora lo que quiere decir terrorista dificil de creer cuando es la palabra que más aparece en los noticieros a partir del 11 de septiembre, lo que no es extraño es que nuestro burro italiano sepa que eso de seguro eso irritaría a Zizou. El cabezazo es espantoso, sobre todo porque fue visible, ¿debe pasarse la afrenta verbal porque es menos visible?
En suma muchos programas infantiles están enfocados a "darle valores morales a los niños" y claro, de pasada venderles unas cuantas cositas y familiarizarlos con el sistemita de "debes tener eso para ser reconocido por los demás". Entre esos valores se destaca el de la tolerancia que se ha vuelto un abrazarse hipócrita mientras se rechinan los dientes. Toleraremos, quizás, cuando conozcamos y seamos "ilustrados" (como no lo es Materazzi), cuando al conocer la "historia" de los otros podamos comprenderla, toleraremos tal vez cuando aprendamos a soportar las diferencias que tanto nos incomodan. Pero, como el ser humano está lleno de contradicciones... diré hoy que no tolero al dinosaurio morado y que por lo tanto me conformo con cambiar el canal cuando aparece... que salga el arco iris, perdonen a Zizou y ruede el balón...

lunes, julio 10, 2006

Del futbol y lo inesperado


Bueno, se acabó el mundial e inició, al fin, la semana en que me siento oficialmente en vacaciones. LLevo días sin escribir apurada en otros quehaceres, llenando las horas con diversas ocupaciones que venían, hace rato esperando su lugar. He pensado en muchas cosas: en la muerte en cómo aparece a veces de improviso y nos estremece, nos toca, fulminante, total... He pensado en la educación y en lo que te enseña este oficio dificil sobre ti, sobre los demás, los retos internos que te impone, el continuo movimiento que exige.
He pensado en muchas cosas pero hoy quiero hablar del mundial y, sobre todo, de Zinedine Zinedane. Las comparaciones entre el fútbol y la vida las han hecho múltiples escritores, periodistas y aficionados. El fútbol despierta pasiones porque en él se ven casi pequeñas batallas, pseudo ejércitos de uniformados enfrentandose a otros, dependiendo de su destreza, de su estrategia y de la suerto, claro. Como en la vida en el fútbol emergen todo tipo de pasiones, engaños e injusticias. No gana siempre el que mejor juega o no salen las cosas como se habían planeado. El mundial despierta aún más emociones por tratarse de este enfrentamiento de países y porque a los futbolistas se les termina por ver como representates de una nación
.
Ayer fue la final y me conmovía ver a la escuadra francesa dar lo mejor de sí en el campo, ansiosos por ganar. Era un partido especial porque los medios habían logrado convertir este partido en el momento crucial en la vida de Zinedine. Sin duda si lo era, el veterano jugador había anunciado su retiro definitivo tras jugar este mundial y estaba decidido a partir de la mejor manera. Los últimos partidos habían sido suyos y en todos se le veía decidido, tranquilo y jugando de la mejor manera. En los periódicos colocaron su imagen, publicaron entrevistas y enaltecieron su figura. Que era hijo de inmigrantes, que creció en un barrio díficil, que era muy callado, que con juego le había callado la boca a los españoles que lo daban por acabado....
El día de la final su imagen estaba proyectada en el arco del triunfo y toda una nación cantaba "Zizou, Zizou" y él pasó de futbolista a trasformarse en ídolo, en quien depositamos sueños y que sentimos superior.... Y todo un pueblo y muchos más se sumaron al clamor de quererlo ver coronado campeón, coronado rey... Claro, nos gustan los finales felices y este prometía ser uno de esos. El partido lo insinuó, penalty cobrado por Zidane, excelentes jugadas, casi un gol de cabeza en el tiempo suplementario y ... de pronto.... el cabezazo. Zidane estalla ante un comentario malintencionado y golpea en el pecho a un italiano. Estupor, Zidane sale expulsado. Se retiró con lágrimas en los ojos a su camerino y allí se quedó aún mientras su equipo recibía las medallas por el segundo lugar. De seguro se sentía terrible, con un gesto había enlodado la despedida perfecta. Todo era muy triste... (en la otro esquina, aquel que insulta acierta su penalty y no tiene reparos en besar orgulloso la copa). Hoy vi el noticiero francés que siguió a la selección francesa a su llegada a Francia, todo grió en torno a Zidane,Chirac expresandole su apoyo, los gritos de "Zizou on t'aime" por las calles y la ovación enorme que le hicieron. Él se mantuvo serio, distante, con pequeñisimas sonrisas pero en general callado, ensimismado, notoriamente dolido por lo ocurrido.Es fácil hermanarse con su dolor porque todos hemos sentido, en algún momento, que echamos algo a perder tras un impulso, todos, creo yo, hemos repasado hasta la saciedad una situación o una conversación que hubiera podido ser de otra manera. A casi todos se nos ha destrozado algún final tipo hollywood: el amor no fue eterno, el beso nunca llegó, el examen no fue genial o algo no fue lo que esperabas.
Quizás eso es a la final lo que más me ha tocado y me ha parecido bonito de esta historia, Zizou probablemente no lo sepa pero su impulso irracional termina por recordarnos que la vida es así, que las cosas no salen como se planean y que lo bonito es que eso tal vez lo haga aún un idolo más grande del que pudiera ser sin ninguna mancha en su camiseta, porque él, el chico del barrio pobre, el que sacó fuerzas de donde no tenía, el que se repuso en la cancha de su lesión en el hombro cometió un error como cualquier otro y empantanó una fiesta que hubiera querido bailar de otra manera. Ahora el pueblo se tiende ante el héroe caído e intenta alentarlo, acompañarlo y probablemente lo ame más que antes, lo quiera más que antes... Ojalá Zizou lo entienda así.... Ojalá tras un acto errado seamos todos capaces de escuchar las ovaciones aunque hayamos salido del partido por la puerta de atrás.

domingo, junio 04, 2006

Reseña X-men 3




Lo primero que hay que aclarar antes de iniciar esta reseña es que sí disfruto las películas de superhéroes. Lo digo porque si perteneciera a aquellos que solo ven gente disfrazada con mallitas haciendo el ridículo no tendría sentido que escribiera estas palabras o gastara mi dinero en comprar una boleta para ver la tercera película de los X- men. Fui con todas las expectativas del mundo, sobre todo porque disfruté mucho la segunda parte pero, ha decir verdad, salí con un sabor un tanto amargo de la película.
Ir a cine puede ser como el amor, hay días que todo confluye y dentro de la sala oscura lo creemos y justificamos todo. Salimos felices y somos capaces de defender lo indefendible “sí señor, Hayden Christensen logra increíbles matices en su actuación como Anakin.” Quizás ese fue mi problema con los X-men, no logré compenetrarme con la historia aunque, a decir verdad, tampoco era fácil hacerlo. Recapitulemos: han encontrado la manera de modificar el gen mutante, con una simple inyección el mutante que lo desee podrá ser completamente normal. Ahora bien, esta cura es posible, paradojas de la vida, gracias a un mutante que precisamente tiene esa facultad y al que mantienen encerrado en Alcatraz, cárcel que se ha transformado en un laboratorio. Con esto, creo yo, ya sería bastante: tenemos un producto nuevo y un mutante encerrado. Ahora, empecemos a sumar: algunos mutantes encuentran en el ofrecimiento de una “cura” una clara continuación de la estigmatización que los ha perseguido. Ellos no se sienten enfermos, ni desean modificar aquello que los hace diferentes y, sobre todo, intuyen que dicha cura va a empezar a ser usada sin su consentimiento. Ante la inminencia del peligro esta fracción de los mutantes, encabezada por Magneto, empezará a formar un grupo dispuesto a enfrentarse a los humanos. En la otra esquina, los “buenos”, encabezados por el profesor, abogan por la tranquilidad y la tolerancia y se disponen a esperar. Pero, a todo este caldo se suma el hecho de que Jin, sacrificada en la segunda película, ha reaparecido con poderes inimaginables y fuera de control que amenazan con destruirlos a todos. Por si todo este revuelto fuera poco, hay que sumar una interminable lista de historias paralelas que acompañan a este gran núcleo. ¿Distracciones? Muchas creo yo.
Los superhéroes suelen ser seres diferentes a los demás, seres marcados que luchan por el bien de la humanidad a la vez que se ven impedidos de integrarse por completo con los humanos. Lo fantástico de los X-men es que finalmente nos muestra a un grupo de humanos que terminan siendo rechazados por la sociedad y la manera cómo se puede reaccionar a ese rechazo: con rabia y dolor, con aceptación, etc. Las películas de los X men abordan gamas amplias de estos diversos cuestionamientos. Sin embargo, en este caso uno no termina por entender muchas de las motivaciones. Aquellos mutantes preocupados por su integridad no están para nada equivocados, Magneto tiene razón, los humanos pretenden erradicarlos por la fuerza porque cómo “puede soportar una democracia que alguien tenga poderes especiales”. Lo que ocurre, finalmente, es una terrible traición de los humanos, pero esta pasa a un segundo plano. Mirándola bien la motivación de Magneto es justa pero como él es el “malo”, la película se detiene en mostrarnos su falta de solidaridad para con los suyos (su desagradecimiento frente a mystic, la utilización de mutantes como carne de cañon), y la ineficacia de sus métodos (la violencia no lleva a ninguna parte). Los buenos no parecen saber bien qué quieren y al parecer en un momento lo que piensan hacer es detener a los mutantes rebeldes. Así que los “pacifistas” terminan asesinando mutantes sin tregua (¿y la “no violencia”?). Tras esa demostración de lealtad los humanos podrán detener la cura obligatoria y dejarla opcional. Yo no sé… pero todo esto me suena a Spike lee cuando en sus películas sobre negros muestra cómo a una comunidad marginada terminan por hacerla enfrentarse entre sí y ellos mismos se autodestruyen y autorregulan. Finalmente, los mutantes se matan entre sí y a los humanos se les perdona su mala intención. A esto hay que sumarle, una trágica historia de amor, el dilema de tener tanto poder como para ser manejado por él, la indecisión frente a seguir siendo mutante o reintegrarse en la sociedad, el hijo que no es aceptado por el padre y después es salvado por él, la traición del que se ama, la pérdida del líder, la búsqueda por la identidad, etc, etc,,, son tantos los temas y las pequeñas historias que algunas apenas son esbozos y no terminan por ser desarrollados. Personajes tan mágicos como Angel son apenas un brochazo en la película, una pálida excusa. Wolverine, fiero e indomable, aunque intenta parecer aún instintivo y animal se ha domesticado con los años, es cierto y es triste, y ha perdido la mitad de su atractivo. Se le nota cansado. Storm no consigue conmover ni trasmitir y ni se diga del chico hielo y su antagonista de fuego. Por si esto fuera poco la escena final parece un remake de Carrie de Stephen King en su variante mutante y futurista.
En fin, cómo se ve no logré involucrarme con la pirotecnia de los efectos especiales, ni conmoverme con el drama de los buenos porque había demasiados distractores y poca posibilidad de lograr empatía con los personajes. El drama, tan humano, de los X-men termina adornado con tanta parafernalia que no se puede respirar y termina uno por notar que en la escena en el puente de San francisco ocurre durante el día hasta que de repente, si más ni más ya es de noche, ¿se necesitaba para que lucieran los destellos de luz?De seguro el espectador puede contar con divertirse un rato pero… yo diría que es una lástima lo que ocurrió, en esta ocasión, con los mutantes

Sobre las discusiones

Antes de colocar un nuevo post no podía dejar de hablar de lo ocurrido en el post anterior. Solo quiero anotar algunas cosas: a mis alumnos suelo insistirles sobre la necesidad de evitar argumentar atacando al que se critica. Urgente es que reemplacemos los "solo un ignorante diría...", "qué se puede esperar de un resentido".. y expresiones de esas que atacan a una persona pero en realidad no hacen nada con sus argumentos. Me impresionó notar que la sola mención de Woody Allen destapa inmediatamente todo tipo de referencias y prejuicios y creo que otro hubiera sido el cantar de tratarse de otro director. Creo en últimas que Match point , como cualquier película les gusta a algunos más que a otros. Me parece lógico, no veo por qué toca destriparla, compararla o juzgarla con tantos prejuicios y mucho menos por qué atacar a aquellos que la defienden sin limitarse a discutir la película sino recurriendo a ataques personales. Digo todo esto por algunos de los enfrentamientos en los comentarios que tomaron tintes de escaramuzas, sin deverdad, ser necesario. Agradezco en todo caso las largas participaciones, acepto que estoy de acuerdo con lo dicho por Felipe y que su lectura de la película es muy cercana a la mía y los invito a todos a continuar opinando.

viernes, mayo 19, 2006

Sobre tragedias y simulacros


Han sido días de silenciarme del blog pero de tener la cabeza atiborrada de ideas. Hay dos en particular sobre las que deseo escribir:
La primera, Match point, la última película de Woody Allen, quizás no consiga escribir nada desarrollado y largo sobre ella pero no quiero quedarme sin decir algunas cosas. La película, lo digo de una vez y sin rodeos, me encantó. El personaje principal, un tenista ambicioso encarna al héroe moderno, un ser anodino que solo desea ver satisfechos sus deseos y que busca excusas fáciles para justificarse a sí mismo. No podría decir que como espectadores sentimos empatía con este ser un tanto soso, adaptable y deseoso de tener una vida tranquila y cómoda. Sin embargo, cuando el fuego de la pasión lo golpea nos compadecemos de él. Su mundito perfecto se tambalea ante la inquietante presencia de la novia de su cuñado. Allen se toma el tiempo para filmar esa primera aparición de este personaje femenino y todos caemos rendidos ante la belleza misteriosa de esa mujer que parece tener luz propia. Es sexy, impredecible, apasionada e irá cayendo irremediablemente mientras avanzan los minutos. Al final ya no nos parece tan interesante, su pasión se trasforma en fragilidad, su belleza se evapora y va quedando la dura realidad: es una mujer insegura, torpe y poco talentosa. Suena crudo, así es. El drama de ella es doloroso porque finalmente su belleza la ha hecho receptaculo de sueños, es un recipiente vacío que los hombres llenan con sus fantasías, así la aman, solo de esa forma, pero no la desean junto a ellos, no la quieren para conversar por la noche después de un día dificil, ni para compartir una cotidianidad con altibajos, jamás pensarían en ella como madre de sus hijos. Ella sabe que al final la abandonan., que el juguete termina por empalagarlos y desencantarlos y pretende,evitar, esta vez, que eso ocurra. La película narra, sin pudores, la caída de esta mujer, de esta suerte de Marilyn Monroe condenada a la tragedia. El tenista soso despertará de su letargo e intentará tomar las riendas de su vida, así sea solo para hundirse en el infierno personal e íntimo de la culpa. Como telón de fondo nos acompaña él texto de Crimen y Castigo de Dostoievsky (la película es una suerte de reinterpretación del drama de Raskolnikov) y la ópera, acompañamiento musical ideal para la tragedia que está por cernirse sobre los protagonistas.

Lo segundo, por esto días estuvieron de gira por nuestro país The beats, la mejor banda beatle del mundo. Estos muchachos se dedican, cómo lo promociona la publicidad, a interpretar canciones de los beatles como si fueran ellos. "No pudiste verlos en vivo, es tu momento." Toda la idea me parece descabellada y casi que me produce ligeros escalofríos... Ahí esta uno, sentado en la oscuridad de un teatro y al frente estos hombres que se esfuerzan todos los días por ser otros. Me los imagino estudiando videos de los beatles, remedando poses y estilos. Algo que alguna vez fue especial y único, algo que se dió en un momento determinado y produjo el éxito sin precedentes que fueron los Beatles es ahora reconstruído con precisión, (son los replicantes de Blade Runner, pero, estos sí, sin sentimientos). No me imagino el esfuerzo permanente por hacerse a imagen y semejanza de otro y ser reconocido por eso. Estos copistas profesionales encarnan uno de los males de nuestro tiempo o, quizás ni siquiera sea un mal si no una simple realidad: la necesidad de vivir una vida ajena a la propia. Como si de una u otra manera nuestra vida nunca fuera suficiente. Queremos parecernos a alguien, vernos como tal, ser el de allá, nos comparamos, nos medimos, a nuestro alrededor nos señalan nuestras carencias: no tienes tal carro..., no tienes tal marca..., no tienes tal vieja...., no te quieren de tal manera... para todo hay parámetros, medidas. Te llenan la cabeza de expectativas y ambiciones que de pronto, un día, dificilmente reconoces como propias pero en fin... me alargo... yo solo quería detenerme en esta imagen: el hombre que se levanta en Bogotá, en la habitación sin gracia de un hotel igual a otros, un hombre que se levanta se mira en el espejo y sonríe porque esa noche será John Lennon, se reirá como él, se moverá como él, cantará como él... De seguro sonaran afinados y perfectos y no habrá salidas en falso, disputas por Yoko Ono, ni peleas con Ringo. Y ocurrirá el milagro de los simulacros: Lennon dará una venia en el teatro Colsubsidio y recorrerá la 26 contento al igual que todos los que pagaron boletas para presenciar ese espejismo.


miércoles, abril 26, 2006

El sexo en la ciudad


Qué buen título para una entrada... ni se diga. Hace días quería escribir sobre un descubrimiento televisivo que tuve el año pasado: Sex and The City. A la serie yo me la había topado, algunas veces, traducida por algun canal nacional y no la había soportado, veía unos minutos y me aburrían esas conversaciones de mujeres en cafés y restaurantes. Después Carolina se compró todas las temporadas y se obsesionó.... Yo la llamaba a las 10 de la mañana "Hola, qué haces"... "No, aquí viendo sex and the city" y volvía a llamarla a las 7 de la noche y seguía en las mismas... Yo, la verdad, hasta me preocupé. Ahora, Carolina y yo hemos sido compañeras de vida y gustos, nos hemos compartido libros, hemos llorado y reído en las mismas películas y en general podemos saber qué le podría gustar a la otra. Así que decidí intentarlo y empecé con la primera temporada. La cosa fue como una droga, en el momento en que logré acercarme a esas cuatro mujeres, conocer sus personalidades entré de lleno a disfrutar esa serie. Duraba horas viendo capítulos . Sus protagonistas tienen personalidades definidas y claro, pueden ser hasta estereotipos: Miranda, la abogada neurótica, trabajadora e independiente. Prototipo de la mujer moderna que se ha hecho sola y es exitosa en su trabajo. No cree en el amor, es exceptica, ruda y fría. Con ella no van los romanticismos ni las cursilerías. En realidad le cuesta mucho recibir y dar afecto. Samantha, a ella alguna vez le rompieron el corazón y ha decidido dejarlo guardado, ha separado por completo el sexo del amor y está decidida a no negarse ninguna experiencia. Samantha es divertida y osada y sus relaciones son fugaces, intensas y sin compromiso. Carrie es la protagonista, la columna semanal que escribe "sex and the city" es la que le da el título a la serie. Carrie es un punto medio. Busca el amor, no es tan fría e independiente como Miranda, pero lejos está de ser tan liberada como Samantha, tampoco es como Charlotte. Es una mujer independiente, aficionada a los zapatos, en busca de conseguir a un hombre que la quiera, inteligente y sensible, coqueta y frívola a ratos, muchas se identifican con ella.. Por el camino se topa todo tipo de personajes pero ella siempre busca enamorarse. Termino con Charlotte porque fue el personaje con el que más pelee durante la serie. Charlotte es dulce, es la tierna y, por qué no decirlo, la cursi del grupo. Antes me habían dicho que me parecía a ella en cosas así que por eso la miraba con curiosidad. Definitivamente no soy tan "señorita" como ella pero había cosas de su ingenuanidad y su creencia absoluta en el amor que me seducían. Terminé por odiarla un poco porque se casó y abandonó su carrera y porque se negaba a aceptar que su vida había perdido el rumbo, la quise cuando se esforzó por restaurarse pero no le perdoné sus arrebatos de niña mimada y egoísta. Lo cierto es que el gran tema de la serie es el amor, el sexo está ahí pero porque va de la mano con esta búsqueda por alguien que nos escuche, nos abrace y decida quedarse después de una noche juntos. Cada una busca a su manera y la serie es amable con el espectador porque el final es feliz... Charlotte es, muchas veces, la que sostiene la confianza del grupo. Con sus modales finos, y sus lecturas de autoayuda, con su sección de la cosmopolitan se niega a testimoniar la caída del amor y alienta a sus amigas a creer que todavía es posible. No pierde la fe en el cuento de hadas y por hacerlo realidad es capaz de múltiples y variados sacrificios, así es ella... la odié mil veces quizás porque encarna, desde su dulzura, sus ridiculeces y pataletas muchas de nuestras grandes fragilidades femeninas, quizás porque desde allí, desde esa confianza que tiene también es fuerte y consigue, al final, superar sus prejuicios y conformar la familia que siempre deseo para sí.

Sobre las diferentes vidas

Lo recuerdo perfectamente: estaba en villavicencio y vi por televisión una entrevista a Paola Turbay que estaba por casarse o quizás recién casada. Le preguntaron cómo habían decidido casarse junto con su esposo y ello contó con su sonrisa y desparpajo casi calculados que un día rumbeando en Andrés Carne de Res estaba bailando con Alejandro y se dió cuenta de que todos sus amigos se estaban casando y que entonces le dijo "ay Alejo deberíamos casarnos ¿no? y listo... lo contó, claro, con absoluta sinceridad y con grandes carcajadas, para mí fue una revelación. Ese día entendí lo que antes intuía la vida puede, realmente ser muy diferentre para algunas personas. De ahí en adelante solo confirmo mi teoría... Mi visión de la vida no es mejor ni peor que la de nadie, no creo que se trate de hacer un ranking y repartir premios (aunque la idea suena divertida) pero definitivamente la vida de ciertas personas en la distancia se ve tan fácil, tan grácil.... A mí me aburren el poder y sus laberintos, no ambiciono grandes cargos y todos esos juegos sociales me arrancan inmensos bostezos. Los lobbys, las reuniones, la contabilidad... no consigo encontrarle el sentido a más de la mitad de las profesiones, ni entiendo la otra mitad de problemas que tiene la gente sobre todo los relacionados con tener ciertas pertenencias. Me dan lo mismo las marcas de los carros, de los relojes, de las carteras y nunca he entendido el estatus que se obtiene por tener una billetera de Tous de 600.000 pesos. Ni que decir de los tacones, los maquillajes, las horas de ejercicios y demás... Me cansan los horarios y la monotonía, me agobian los jefes y las oficinas... y necesito mucho tiempo en silencio, y mucho tiempo para mí. No me siento mejor persona con un jean de la mejor marca, una rumba asegurada para el viernes una acción en el club y un viaje a Miami. Busco satisfacciones en otros lugares, quizás más esquivos, más dificiles o sombríos. Claro, hay que aceptarlo he desarrollado con los años el gusto por cierto dramatismo y sobre todo la incapacidad de no analizarlo todo. Me gustan las historias las que leo y construyo a diario, y el contacto con la gente que siempre es nuevo, que siempre cambia y se renueva. Paso tiempo con gente parecida a mí y eso a veces me hace olvidar que existen otros cuyas vidas no entiendo y quienes de seguro no entienden la mía.... así son las cosas.

domingo, abril 09, 2006

La película que miramos...


Hace un rato terminé de verme Adiós a Lenin. Durante varios meses la tuve en mi estante de películas y se me pasaban los días sin verla... la vi, como siempre ocurre con estas cosas, en el momento justo. En la película Alexander hace lo posible porque su madre, recién recuperada de un coma que duró 8 meses, no se entere de lo que ha ocurrido mientras ella "dormía". No es una labor fácil teniendo en cuenta de que lo que este hijo amoroso desea es evitar que su madre se entere de la reunificación alemana, la caída del muro, el triunfo del capitalismo. Alexander intuye que su madre, ferviente militante del partido, no soportará esa nueva realidad. Para mantener esta farsa Alexander irá hasta el límite, sobornar niños que se hagan pasar por pioneros, rellenar frascos de conservas para que la mamá no note la desaparición de los productos tradicionales, crear un noticiero falso, etc... Hay muchas cosas hermosas en la película: el amor de este hijo por su madre y sobre todo, la reflexión sobre la realidad. ¿Qué es más real, esa alemania reunificada o la creada en el corazón de Alexander para mantener feliz a su madre? Finalmente, es real lo que creemos como tal y de una u otra forma nuestra realidad intenta amoldarse a la visión que tienen otros de la misma. La madre terminará por revelarles a sus hijos que no es cierto lo que han creído durante tantos años sobre el abandono de su padre y de repente, nosotros somos testigos de como la madre ya había hecho lo que Alexander hace ahora: darles a sus hijos una visión de las cosas, crear un escenario, engañarlos para no ser ella la cobarde de la historia... y de alguna manera, al decirles esa mentira, tuvo la fuerza para justificarse a sí misma no haber aceptado la propuesta del padre y dejarlo todo atrás. La madre sabe que Alexander miente pero lo oculta porque ve todo el amor que él ha depositado en la creación de su mentira y se deja engañar y disfruta el engaño. Ella no es la única que disfruta esta mentira, el antiguo austronauta ahora obligado a manejar taxi, el cineasta frustrado, cada uno de ellos colabora y por un instante cumplen un sueño, son útiles, hacen realidad una esperanza frustrada.
Esta no es una verdadera reseña de la película es más bien un intento por esbozar una idea que me surge a partir de esta historia (que tiene tantos ecos con La salud de los enfermos de Cortázar), creamos nuestra propia realidad, amoldamos las actitudes de los demás, sus gestos, sus miradas, sus actos a la película que esperamos estén protagonizando. A veces son películas muy malas con guiones escritos por Ionesco y todo es absurdo, sin sentido. Una serie de conversaciones de sordos. Otras veces son comedias divertidas, alegres y ligeras. Se pueden grabar muchas películas con una misma persona, eso es parte de la diversión, lo triste es que a veces las malas películas terminan por distorsionar las felices.... Lo cierto, como se ve en Adiós a Lenín, es que en algun momento alguien te quiere lo suficiente como para escribir una historia para tí, alguien decide escribir un guión y hacerte partícipe de él. En esos instantes ocurre la magia, el hechizo de encontrarse en la misma realidad. Eso me ocurre con mis amigas, allí no hay malentendidos, falsas entradas o escenas malas hace tiempo que compartimos la misma película y nos damos la mano en los momentos tristes porque todas podemos ver, al tiempo, cuando es uno de esos momentos. Eso me ocurre con mis amigas, de resto me contento con malos casting, desencuentros, actuaciones fozadas y expectativas no cumplidas. Bueno, es cuestión de esperar y dejar el butaco de al lado vacío... cuando menos se espere alguien te sorprenderá con que ha comprado, sin dudarlo, entradas para esa proyección y te ofrecerá compartir un paquete de palomitas.

lunes, abril 03, 2006

Homenaje a Rocío Durcal




Es cierto, falleció Rocío Durcal.... Ese día yo llegué a mi casa y mi empleada me dijo " sí vió señora... se murió Shakira". Cuando ella me dice esas cosas a mí escapa de darme un infarto porque con solo este pequeño ejemplo se puede apreciar su grado de despiste. "Shakira no, la que se murió fue Rocío Durcal...." "Ahhhh.... ¡uich! pero cómo cantaba de bonito ¿no?".
El sábado estuve en una fiesta en homenaje a ella. Mientras iba en el taxi dichosa y feliz porque habíamos logrado contratar a nueve mariachis mujeres para que nos cantaran el taxista se reía de nuestro motivo de festejo " ustedes si es que celebran cualquier cosa ¿no?". Lo cierto es que cuando sonaban las canciones de Rocío todos cantamos conmovidos y felices. Son canciones inmensamente melodrámaticas llenas de lugares comunes y clichés y ahí está su encanto. Porque igual, son clichés ingeniosos y letras cargadas de sentimiento. Hay humor, hay juego... qué tal el famoso dueto " No tienes nada, nada nada ? ; qué no, qué no..." O la clásica " Estando yo sentada en la arena de la playa viendo el mar, un hombre guapo, venía remando en una barca que venía acercandose hacia mí...." Ni que decir cuando este guapo aparecido de la nada le suelta la clásica "Hola, ¿por qué tan sola?". En las canciones cantadas con tanto sentimiento por Rocío se condensan eses elementos histriónicos y drámaticos que se han ido perdiendo en muchas de las letras modernas. Por si esto fuera poco mi generación creció escuchandola por radio y sus letras están incorporadas a nuestro disco duro de una manera natural. Festejamos y brindamos por Rocío, la recordamos con cariño y dejamos que la noche tomara su curso y nos deparara sorpresas. La vida, en suma es como una de sus canciones, divertida, dramática, llena de melodramas y clichés y en eso, como en las canciones, radica su encanto.
Cierro hoy con un clásico de las canciones de Rocío Durcal. La pongo por diversas razones, por un lado hay un gato , gata en este caso, protagonista. Y bueno, ya había puesto el gato de metal de García así que sigamos con esta temática.. y por otro lado, pues aquí se condesa mucho de lo que he anotado. ¿Qué tal la imagen del encuentro en el boulevard? Claro, como culpar al otro por toparse con nosotros así, de repente... La gata bajo la lluvia se queda sola, sí, pero altiva... disculpa las lágrimas dice y acepta su destino, acepta que esto fue un momento y que se debe vivir sin expectativas.
No está mal, creo yo... y canturree la tonada mientras caminaba por la ciclovía, con una sonrisa en los labios y buscando un taxi que me llevara a casa.

La Gata Bajo La Lluvia

Amor, tranquilo, no te voy a molestar.
Mi suerte estaba echada, ya lo sé, y sé que hay un torrente dando vueltas por tu mente.
Amor, lo nuestro sólo fue casualidad,la misma hora, el mismo boulevard.
No temas, no hay cuidado, no te culpo haber pasado.
Ya lo ves, la vida es así. Tú te vas, y yo me quedo aquí.
Lloverá, y ya no seré tuya. Sere la gata bajo la lluvia,y maullaré por ti.

Amor, no sé, no digas nada, de verdad.
Si ves alguna lágrima, perdón.
Ya sé que no has querido hacer llorar a un gato herido.
Amor, si alguna vez nos vemos por ahí,invitame a un café, y hazme el amor.
Y si ya no vuelvo a verte, ojalá que tenga suerte.
Ya lo ves, la vida es así. Tú te vas, y yo me quedo aquí.
Lloverá, y ya no seré tuya. Seré la gata bajo la lluvia
y maullaré por ti...

jueves, marzo 30, 2006

De Felipe sobre Capote













A continuación, la reflexión de Felipe sobre mi reseña. Siempre acertivo el presidente del MoGo merece una entrada especial....

Diana,

Leí tu reseña sobre Capote. Traté de enviar un comentario pero no pude. Le voici:


"El único punto en el que disiento radica en un matiz de la relación entre Capote y Perry, pues no creo que el escritor lo considere como un asesino despiadado: él nota la almohada bajo la cabeza de la niña, la cobija sobre el cuerpo del muchacho, etc.. Eso me parece importante porque, por lo menos en la película, el título del libro parece una traición a la relación que se desarrolla entre ellos: Perry le ha hecho saber que no los mató "a sangre fría". Capote lo sabe. Pero por razones estéticas y de eficacia narrativa que no comparto, pinta a sus asesinos como brutos -ahí sí- despiadados. En ese sentido el ejemplo del inuit y el coyote es muy pertinente: el coyote muerde, mata, huye; pero no lo hace por maldad. El relato de Perry hace pensar en esas señoras bien que de un momento a otro sueltan un chorro de groserías y de blasfemias en plena misa. Por esa razón pensé en la idea de Bolaño según la cual nuestro asesino puede ser un ser sinceramente encantador... hasta que nos asesina. Para Capote Perry es más bien un pobre diablo que, como un espejo terrible, le hace verse a sí mismo como un diablo afortunado".

Un abrazo,
Felipe

miércoles, marzo 29, 2006

Capote


Esta reseña deseo empezarla con una frase que aparece en el capítulo final de El Eskimal y la Mariposa de Nahum Montt “El Eskimal intentó mirar en lo más profundo de Coyote, pero terminó hallándose a sí mismo”.
Empiezo con esta frase porque sin duda alguna esa experiencia del Eskimal al enfrentarse al ser humano sobre el cual quiere escribir fue la misma que le ocurrió a Capote: sentado frente a Perry, a ese asesino que había matado de manera despiadada a toda una familia, tuvo la revelación de que se encontraba frente a su alter ego. Perry estaba ahí para mostrarle que hubiera sido su vida si hubiera tomado otras decisiones, como bien lo dice el personaje de Capote durante la película “es como si Perry y yo hubiéramos crecido en la misma casa pero yo salí por la puerta de enfrente y él por la trasera.” Conocer a Perry le supone a Capote aventurarse en el descubrimiento de su ser más oscuro y doloroso. Ahí está, encarnado, lo que más teme de sí mismo. La película se centra precisamente en ese momento de la vida de Truman Capote en el cual decide escribir sobre el asesinato de una familia ocurrido en Arkansas. La actuación de Philip Seymour Hoffman como el escritor es impecable e impactante. Al comienzo impresiona su voz aguda, sus maneras femeninas, su pose, pero lentamente, como debía ocurrir en la vida real, nos vemos seducidos por ese hombre parlanchín, chismoso, divertido que termina por seducir con sus palabras. Me impresionó mucho la manera en que la película se esfuerza por captar el momento de extrema tensión emocional y sicológica que le produce a Capote la escritura de su libro A sangre fría. Claro, la película hace una elección, no se puede abarcar todo, así que en vez de enfrascarse en su infancia difícil o en su personalidad escandalosa y poco convencional, decide enfocarse en un momento decisivo de la vida de este hombre, y ante todo, anteponer su dimensión como escritor a cualquier otra. Sentados frente a la pantalla somos testigos privilegiados del momento en que Capote decide viajar hasta el lugar donde ha ocurrido el horrendo crimen con el fin de escribir un artículo. La historia lo cautiva y la película va a narrarnos la manera como la idea de escribir un libro empieza a habitar la cabeza del escritor y cómo este se va gestando dentro de él de manera lenta y concisa. Mientras tanto continúa reuniendo testimonios, realizando el milagro de la creación, y para ello debe saberlo todo... debe mirar los cadáveres, debe leer el diario íntimo de la adolescente asesinada, contemplar las fotografías, adentrarse en el horror de lo que desea plasmar. Y después, sumergirse en la mente de Perry. Para los que hemos leído ese libro sobrecogedor que es A sangre fría diría que la película está llena de claves, de propuestas de lectura que complementan y dimensionan el libro. Para los que no lo han leído, es importante saber que Capote no aparece en el texto, él se borra del registro, obvia su presencia y se trasmuta en un narrador omnipresente que planea en la mente de los protagonistas. Dudo que alguien pueda leer ese libro sin impresionarse ante la aparición de Perry y el relato de su vida, pero que no se equivoque nadie, el relato no lo justifica, ni pretende que sintamos lástima por el asesino, simplemente nos adentra en el horror, acompañamos a Capote de la mano y cerramos las páginas sin aliento. Cómo no estremecerse entonces cuando vemos en la pantalla a Capote alimentando con paciencia y armado de compotas infantiles al moribundo Perry que está decidido a dejarse morir de inanición. Cómo no estremecerse ante los silencios de Capote, ante su certeza de estar escribiendo un libro fenomenal y único pero que le está consumiendo la vida. Capote sabe que si Perry no muere no podrá terminar de escribir nunca, se verá obligado a seguir pensando una y otra vez en esa historia pero también sabe que al morir se lo llevará consigo. Ya la literatura fantástica nos lo había advertido: la existencia “del otro” está ligada a la nuestra y su desaparición nos arrastrará a la tumba como ocurre en El extraño caso del Doctor Jeckill y Mister Hyde.
Es por eso que entendemos las mentiras de Capote, su desesperación, sus sentimientos ambiguos, el afecto que siente por Perry y el dolor que le causa su existencia, y al tiempo la escritura dándole forma a lo innombrable, capturando esos instantes de sufrimiento para él y todos los implicados en la historia.
Solo puedo concluir diciendo que Capote es una película profundamente conmovedora, intimista, que puede ser difícil para un espectador que no conoce nada sobre el escritor, pero que vale la pena ver solo porque tiene el valor de adentrarse en los avatares de lo que fue un intenso y doloroso proceso creativo.

martes, marzo 28, 2006

Las palabras


Según el registro de la duración de mis llamadas en el celular he hablado 30 horas, 49 minutos y 57 segundos, cuando yo he llamado y 22 horas 18 minutos y 36 segundos cuando he recibido llamadas.
Es decir, practicamente dos días y medio de mi vida los he pasado con el celular en la oreja.
Yo hablo mucho, es cierto, hablo en clase, hablo por telefono... paso horas con mis amigas analizando detalles contandoles mi vida. Cuando no hablo con alguien leo, que es hablar con otro, cuando no leo escribo y, en el tiempo que queda, me hablo a mi misma... siempre hay palabras, en mi cabeza siempre trascurre un discurso...
No es una actitud muy Zen supongo pero las palabras permean y construyen mi mundo, lo hacen girar, me habitan, me consuelan, me condenan y me abarcan.

domingo, marzo 26, 2006

DE MUJERES, RELACIONES Y COBIJAS


Estos días han estado grises y lluviosos. Hoy es domingo y me he levantado muy temprano... Hace años descubrí que levantarme temprano un domingo me producía un placer íncreible. La cosa tiene algo de perversión, es levantarse a una hora que uno sabe que los demás duermen y es más, que se espera que uno duerma. Me gusta estar despierta porque la mañana del domingo parece detenida, los minutos trascurren despacio y puedes sentarte a escribir o a leer y el mundo parece haber contenido la respiración para que puedas hacerlo.
Pongo
www.pandora.com y decido que quiero exlplorar este genoma de la música. Ahí están las notas que salen de mis pequeños parlantes anudandose a esta mañana gris y solitaria. "Isn´t it a Pity" de Cowboy junkies es la primera escogida y es una canción preciosa que yo no conocía.
Hoy, creo, quiero escribir sobre las mujeres... sobre lo dificil que puede ser ser mujer en estos tiempos modernos. Claro, no voy a inventar el agua tibia ni decir nada que no se sepa pero quiero sumar mi voz a la de otras que han denunciado las incongruencias de este tiempo que nos tocó vivir. No voy a alargarme en lo más obvio, nuestra "obligación" de ser madres, profesionales, amantes, amas de casa, amigas... ¿qué más? y cumplir todos esos papeles con esmero y dedicación. Me basta con decir algo que dije en las conferencias que dicté sobre mujer y literatura en diferentes lugares, la necesidad de la mujer de priorizar sus proyectos personales, el reto que eso significa. Es decir, de una u otra manera parecemos condicionadas a diluirnos en los otros, a condicionarnos a los otros. ¿Cuántos casos conozco? La mujer inteligente, capaz e independiente que conoce a un hombre y decide postergar su decisión de estudiar fuera del país, o de postergar su viaje, o las onces con su amigas o el tiempo que le quería dedicar a una novela. Ahí estamos cambiando planes, adecuandonos, eso nos han enseñado... no sería grave si los hombres, más bien, parecieran estar cada vez menos dispuestos a ceder. Resutado: la cosa parece muchas veces un dialogo de sordos, un desencuentro inevitable. Queremos pues ser independientes, digamos egoistas, e intentamos acercarnos al otro y quererlo desde esa nueva postura pero ¿cómo construir desde islotes separados? Quizás ese sea el porvenir de ciertas relaciones. Mis abuelos tenían camas separadas, siempre fue así. En medio de las dos camas tenían una mesa de noche con una lámpara. Mi abuela se acostumbró a dormir sola, a colocar sus cobijas como a ella le gustaba y las pocas veces que tuve que compartir cama con ella en paseos la pobre no podía pegar los ojos. Decía que sentía mucho calor, que cada vez que yo me movía la intranquilizaba. Mis abuelos dormían en camas separadas y eventualmente se hacían visitas cortas, gracias a eso engendraron cuatro hijos, pero no amanecían juntos, no se abrazaban por la noche ni debían, tampoco, darse la espalda algunas veces. Quizás es un momento para tener camas separadas, vidas separadas, acomodar las cobijas como a uno le parece y hacerse espóradicas visitas que alegren algunas mañanas, quizás las cosas puedan estar bien así, lo malo es que es dificil no añorar estrechar una mano en medio de la noche que se abre, muchas veces, desolada y oscura...

miércoles, marzo 15, 2006

DE UNA ALUMNA....


Estoy dedicada a corregir trabajos de alumnos, horas y horas dedicada a marcar con rojo las hojas que ellos me han entregado.
Hace unos días llevé a algunos de mis alumnos, a los que tienen entre 14 y 16 años, a visitar el cementerio central. Fue una experiencia muy bonita ir con estos jóvenes para los que ese sitio era completamente ajeno.
Les pedí que me escribieran sobre su experiencia durante la visita y no puedo irme a dormir sin transcribir lo que me escribió una de mis alumnas...
Ana María Gamba cerró así su escrito:

"La visita fue interesante, pudimos ver como las personas tratan a los muertos de diferentes maneras. Yo personalmente no creo que los muertos todavía estén ahí. Creo que "las almas" se mueren como los cuerpos. Y si sí hay almas no veo por qué se quedarían ahí, me imagino que van a visitar el mundo, todo lo que nos rodea. Creo que visitarían el universo, eso es lo que yo haría después de conocer el mundo."

lunes, marzo 13, 2006

DE LLANTOS Y RISAS

Un día, no hace tanto, pasé una noche horrible y me levanté atragantada de tristeza.
Siento que muchos dolores guardados emergieron de repente, muchos miedos, muchas lágrimas. Nunca es fácil abandonar lo que se conoce, lo que se quiere y esa mañana me levanté con la certeza de que algo había cambiado, de que la relación que había tenido hasta ese momento se había terminado.
Empecé a llorar a eso de las 7 de la mañana; el llanto para mí sigue siendo una experiencia nueva y extraña. Durante muchos años no pude llorar, sentía un nudo en la garganta que me aprisionaba pero de lágrimas nada... A ratos salían pero entonces era una especie de emerger forzado, lloraba con esfuerzo, me costaba y al final me dolía mucho la cabeza. Las lágrimas llegaron a mí tras la maternidad, suena a lugar común pero la maternidad puede colonizar aspectos desconocidos de nuestro interior, a mí me conectó con mis lágrimas, me enseñó a expresar mis sentimientos, a dejarlos fluir.
Ese día, entonces, ese domingo de enero, tomé aire y empecé a llorar. Lloré por todo... por mí que me sentía triste, por una historia que terminaba, por otras historias, por la sensación de quedar sola frente una vida que se abría indeterminaba hacia mí y que era menester recorrer sola. Lloré por sueños rotos,por dolores viejos como heridas. Cuando ya llevaba tres horas llorando decidí bañarme y bajo el agua de la ducha tuve una avalancha de recuerdos, las lágrimas ya no parecían suficientes... Entonces empecé a aullar, no reconocía mi propia voz bajo el agua pero ya no me importó me pareció peor guardar eso por dentro. Además sentí, que ese llanto desesperado limpiaba el espacio... que los recuerdos que me dolían se convertían en recuerdos, que de alguna forma llorarlos los purificaba, los liberaba.
No sé cuánto tiempo aullé, no sé durante cuanto tiempo regresé a ese estado casi animal pero ya estaba vestida y sentía la mano de Carolina tomandome la mía.
Supongo que cuento esta historia como conté la de los ruidos internos porque no deja de sorprenderme que siempre existan dos lados de una misma sensación. Porque no puedo evitar crear vínculos y siento que lo que lloré con desmesura ese día encontró su equilibrio durante este fin de semana.
Acompañada y feliz,rodeada de amigos festejando, sintiendo el aire caliente alrededor mío sentí, de nuevo, que no termino de redescubrirme y reiventarme... que el tiempo trascurre diferente cuando se está feliz y que la vida me ha premiado durante todos estos días con sorpresas y regalos maravillosos.
Y todo fluyó.
Cuando se está feliz el cuerpo se siente grácil y ligero y la boca se ve obligada a sonreir.
Bailas feliz....
En algun momento de la madrugada.. dentro de una piscina de agua tibia y tras el ambiente cargado de energía que había dejado la tormenta eléctrica que nos había sorprendido me sentí sobrehumanamente feliz...y entonces empecé a reirme... Al comienzo eran carcajadas de esas que lo agarran a uno a veces, pero cada vez se hicieron más fuertes, más y más fuertes y sentía que todo el cuerpo se me estremecía y que mi risa se elevaba por encima de la música, de las voces... que mi risa me conectaba con algo primigenio y feliz. Una risa plena y absoluta que limpiaba todo.
Y ahí estaba el cielo abierto.... el recuerdo de unas historias recientes y felices. El abrazo que me rodeaba y mi risa que lo llenaba todo y se abría como una promesa de felicidad.

domingo, marzo 05, 2006

TAYRONA

En el océano me pierdo
Veo el océano y ... no sé
Tan increíblemente inmenso
Tan respetable
Que no navegaré
No navegaré
No lo navegaré

Miguel Bosé






Ahí está el mar, se abre inmenso bajo tus pies.
Es la segunda vez que lo visitas este año, eres afortunada porque escucharlo te alivia el corazón, te aligera el cuerpo.

Parada frente al mar sabes que estás sola.... siempre estamos solos.
Parada frente al mar sabes que es una soledad dulce porque la acompañan el sonido de las olas, la luz de las estrellas, los movimientos imperceptibles de los cangejos...
Parada frente al mar sientes una mano que toma con firmeza la tuya y escuchas con cuidado la promesa: por el camino encontrarás siempre a alguien que quiera contemplarlo junto a ti.
Ya en la ciudad piensas en el mar, en los recuerdos que son móviles como las olas.
Ya en la ciudad te encuentras con un tiempo que trascurre diferente, con silencios y ocupaciones.
Extrañas el mar y te sientes triste por un tiempo... es normal. Después te paras frente a la ciudad, frente a las luces que titilan bajo tu ventana.
Este es tu sitio.
Por ahora no navegarás.

lunes, febrero 20, 2006

Sobre el amor sin demonios

Por estos días he estado escuchando sin parar la canción de Serrat Soy sinceramente tuyo, una una oda al amor genuino. Yo estoy aquí pero no quiero transformarme en otro para éstar junto a ti.... Yo estoy aquí y no puedo ocultarte la verdad, no te miento, no te prometo lo inalcanzable...
La escuché como un mantra durante días y días y de pronto siento que el milagro ha sucedido. Quizás yo había perdido las esperanzas en el amor, en las formas que tiene para manifestarse y hoy debo decir que creo en él, que se materializa en mi vida de formas inesperadas y dulces.
No fueron semanas fáciles y probablemente ni siquiera fueron años fáciles... termina uno por creerse la manera en que los demás te miran, la manera en que tu miras a los demás y la vida se achica, el horizonte se empequeñece y los días trascurren monótonos e iguales.

Sé que soy adicta a los inicios, sé que adoro las mariposas en el estómago, el descubrimiento paulatino del otro, la sensación de una nueva mirada sobre ti que te redescubre, de nombra de nuevo. Sé que muchos somos adictos eso.... y sé también que el amor a veces no subsiste tras unos días de felicidad y fervor y que todo parece consumirse en su propio fuego. Pero, hoy creo.... hoy siento que soy feliz, que no importan las noches largas sin dormir, que no estoy cansada de caminar y caminar, que no me hacen falta promesas ni seguridades. Hoy creo en el amor sin demonios ni temores, en los caminos inesperados que toma la vida, en la certeza de que los encuentros ocurren en los momentos oportunos.
Hoy creo en la posibilidad de comunicación, en la sincronía de las almas....
Hoy creo en el amor y, tal vez, eso sea creerse enamorada....


Soy sinceramente tuyo

No escojas sólo una parte,
tómame como me doy,
entero y tal como soy,
no vayas a equivocarte.

Soy sinceramente tuyo,
pero no quiero, mi amor,
ir por tu vida de visita,
vestido para la ocasión.
Preferiría con el tiempo
reconocerme sin rubor.

Cuéntale a tu corazón
que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad,
lo que no tiene es remedio.

Y no es prudente ir camuflado
eternamente por ahí
ni por estar junto a ti
ni para ir a ningún lado.

No me pidas que no piense
en voz alta por mi bien,
ni que me suba a un taburete
si quieres, probaré a crecer.

Es insufrible ver que llorasy yo no tengo nada que hacer.
Cuéntale a tu corazón que existe siempre una razón
escondida en cada gesto.
Del derecho y del revés,
uno sólo es lo que es
y anda siempre con lo puesto.
Nunca es triste la verdad
lo que no tiene es remedio.

miércoles, febrero 01, 2006

Sobre los ruidos internos

A veces escucho sonidos... No vienen de afuera, se producen adentro.
Solo hay uno que rompe la regla: las paladas de tierra cayendo sobre el ataúd de mi mamá. Yo tenía catorce años y la compostura que había mantenido duró hasta ese momento. El sonido me pareció salvaje, bestial, deagarrador... Pum, Pum, Pum y en mi cerebro no lograba registrar que allí abajo estaba mi mamá y ya no quería imaginar más su cara con los ojos cerrados, parecerá dormida, pensaba, porque nunca la vi muerta, con la tierra negra cayéndole. "Ella no está allí" , "ella no está allí" me repetía como en una letanía que me diera fuerzas porque sentía mis piernas flaqueando. Las paladas resonaron en mi cabeza durante mucho tiempo y de una u otra manera fue como si yo también me hubiera lanzado tierra encima durante muchos años.
Después vinieron los sonidos internos... Mi abuela llamó con voz entrecortada una tarde. En realidad yo ni siquiera la reconocí porque solo atinaba a decirme que fuera a su casa ya, con una voz extrañamente trasmutada. Yo acaba de trastearme a una nueva casa y llevaba todo el día desempacando, sintiendome feliz... De pronto entendí, mi tío se había matado en un accidente de carro. Mi tío, mi hermano. Me levanté como pude y me apoyé en una de las tablas del closet y entonces oí un rasguño interno, hondo, profundo, sentí un dolor inmenso y total. Un dolor que literalmente me partía en dos, me doblegaba. Ya sabía qué era la muerte, y la conciencia absoluta y total de que lo que me quedaba por delante era una vida sin Juan me parecía imposible.
Hace unos años el ruido volvió, sentada en el Fiat, el mismo que manejaba mi mamá, escuché unas palabras que me taladraron el corazón. El ruido fue nítido, claro.. yo solo alcancé a murmurar "me has partido el corazón" y sentí que semejante cliché era, en este caso, literal. Ese día, para mí, empezó a morir un amor en el que creí durante más de 8 años.
Pero esta no es una historia con final triste... el sonido lo volví a escuchar hace poco. Tras unos días de profundas tristezas y de ataques de ansiedad... en la mitad de una fiesta feliz y rodeada de amigos, una intervención sorpresiva me rescató. Esta vez escuché click, un sonido claro y fuerte, click y sentí que algo había regresado a su lugar.
Eso he creído estos días y todo se siente mejor...

martes, enero 31, 2006

Estos días

Estos han sido días de pruebas y autodescubrimientos, de preguntas y respuestas, de preguntas sin respuesta y de hacerle pedidos al cielo. Cómo nos volvemos de pedigüeños cuando sentimos el abismo frente a nosotros. Nos da susto caer y entonces rogamos por nuestra salvación, clamamos por redes salvavidas, soñamos con algun Deux ex Machina que nos salve de lo que parece inminente. Yo he optado por dejarme caer... no me sentido sola, creo que muchos nos reconocemos en ese momento. Hace muchos años alguien de quien creí estar enamorada me dijo que la vida era eso, como un gran vértigo y que en medio de esa caída reconocíamos a otros que estaban en nuestra situación, él decía que así me había visto, que me reconocía como igual. Yo, con 16 años, sentí que era lo más hermoso que me había dicho borracho alguno... mi destino quedó sellado porque desde entonces me enamoro no solo de personas sino de historias, de la manera en como yo puedo contarlas o como me las cuentan a mí.
No consigo hilar mucho más esta noche pero quería hablar de llegar a mi casa, abrir mi blog y encontrarme comentarios tan largos y sentidos.... no me sentí sola.
Un beso, de aquellos besos especiales, para mis interlocutores.

lunes, enero 30, 2006

HOMENAJE A LA PEÑA LITERARIA

Hace pocas horas regresé de Cartagena. Estuve en el Hay Festival y sí, tengo muchas cosas que decir al respecto y quisiera irlas desgranando lentamente durante los próximos días. Fueron 5 días de viaje que sentí intensos y profundos y que dejaron una huella honda en mi corazón y en el de otros. Durante unos días estuve rodeada por personas maravillosas disfrutando de los encuentros que se permiten en estos ambiente extra-ordinarios (fuera de lo ordinario). Días de caminar por las calles antiguas, de escuchar ponencias y conmoverse con algunas de las figuras invitadas, compartir la pasión por los libros con otros; sentir latidos de ansiedad, de felicidad o de profunda tristeza, sentirlo todo con intensidad.
Ya estoy aquí dispuesta a continuar mi vida y reanudar mi ritmo cotidiano, tengo energías renovadas y nuevas expectativas.
Junto a mí estuvo La peña literaria un grupo que terminó por gestarse durante esos días. Las palabras de hoy son para honrar a cada uno de sus miembros honorarios y agradecerles por un tiempo único.
Cierro con un regalo que recibí en el Festival, un poema de Pessoa que leyó emocionado Vila-Matas el día de su intervención. El poema nos arrancó lagrimas a todos y al amanecer, junto a JD, lo recordé , cuando nos despedíamos de Cartagena y yo no podía evitar recordar Lost in traslation y pensar que así era, que uno se encuentra lejos de casa y puede comunicarse de otras maneras y que lo que surge en esos días de alejamiento, soledad y autodescubrimiento es la aproximación profunda con otro, con otros, que ocuparán, de una manera especial y única, de ahí en adelante, un lugar en mi corazón.

Al volante del Chevrolet por la carretera de Sintra,
al claro de luna y al sueño, por la carretera desierta,
conduzco a solas, conduzco casi despacio, y un poco
me parece, o me fuerzo un poco para que me parezca,
que voy por otra carretera, por otro sueño, por otro mundo,
que voy sin que haya Lisboa atrás dejada o Sintra a la que llegar,
que voy, ¿y qué más habrá en ir sino parar pero ir?

Voy a pasar la noche en Sintra por no poder pasarla en Lisboa,
mas cuando llegue a Sintra me apenará no haberme quedado en Lisboa.
Siempre esta inquietud sin propósito, sin nexo, sin consecuencia,
siempre, siempre, siempre
esta desmedida angustia del espíritu por cosa alguna,
en la carretera de Sintra, o en la carretera del sueño, o en la carretera
de la vida…

Maleable a mis movimientos subconscientes del volante
salta debajo de mí conmigo el automóvil prestado.
Me sonrío del símbolo, al pensar en él, y al torcer a la derecha.
¡Cuántas cosas que me prestaron conduzco como mías!
Cuánto me prestaron, ¡ ay de mí!, ¡yo mismo soy!

A la izquierda la casucha - sí la casucha- a orilla de la carretera.
A la derecha el campo abierto, con la luna a lo lejos.
El automóvil, que parecía hace poco que me daba libertad,
es ahora una cosa en donde estoy encerrado,
que sólo puedo conducir si en él estoy encerrado,
que sólo domino si me incluyo en él, si él me incluye a mí.

A la izquierda allá hacia atrás la casucha modesta, más que modesta.
Allí la vida debe ser feliz, sólo porque no es la mía.
Si alguien me vio por la ventana soñará: ese sí que
es feliz.
Quizá para el niño que atisbaba detrás de los cristales de la ventana del piso
que está encima
quedé (con el automóvil prestado) como un sueño, como un hada real.
Quizá para la muchacha que al oír el motor miró por la ventana de la cocina
en el piso de abajo,
soy algo del príncipe de todo corazón de muchacha,
y ella me mirará de soslayo, por los cristales, hasta la curva en que me
perdí.
¿Dejaré sueños tras de mí, o es el automóvil el que los deja?
¿Yo, conductor del automóvil, o el automóvil prestado que yo conduzco?

En la carretera de Sintra a claro de luna, en la tristeza, ante los campos y la noche,
conduciendo el Chevrolet prestado desconsoladamente,
me pierdo en la carretera futura, me esfumo en la distancia que
alcanzo,
y, en un deseo terrible, súbito, violento, inconcebible,
acelero…
Pero mi corazón quedó en el montón de piedras del que me desvié
al verlo sin verlo,
junto a la puerta de la casucha,
mi corazón vacío,
mi corazón insatisfecho,
mi corazón más humano que yo, más exacto que la vida.

En la carretera de Sintra, cerca de la medianoche, al claro de luna,
al volante,
en la carretera de Sintra, qué cansancio de la propia imaginación,
en la carretera de Sintra, cada vez más cerca de Sintra,
en la carretera de Sintra, cada vez menos cerca de mí…

miércoles, enero 25, 2006

UN POEMA

V
Claro que moriré y me llorarán

en huesos o cenizas
y que dirán palabras y cenizas
y yo habré muerto totalmente.

Claro que esto se acabará
mis manos alimentadas por tus manos
se pensarán de nuevo
en la humedad de la tierra.

Yo no quiero cajón
ni ropa

que el barro asuma mi cabeza
que sus orines me devoren
ahora
desnudo de ti

(no recuerdo el autor pero no es mío, lástima)

viernes, enero 20, 2006

Una historia

Mi primer beso me lo dieron a la entrada de un baño. Supongo que eso tiene que significar algo.... Debo decir que el muchacho y yo llevábamos días hablando por teléfono. Estabamos en vacaciones del colegio y cada vez que me llamaba yo sentía mariposas. Pero, y eso sí que es importante, yo fui la primera que llamó. Mi mamá me dió la idea..."llámalo tú" dijo y me dió una excusa perfecta. Quizás ahí quedé marcada con la sensación de que yo debo, o puedo, ser la de la iniciativa en esos casos. Terminamos por vernos como 15 días después de nuestras charlas interminables y tras una ida a cine en una fiesta de 15. Allí me tuvo un buen rato, a la entrada de ese baño, intentando hilar un discurso con el que me quería pedir que fuerámos novios. Cuando parecía que lo estaba logrando alguien, que necesitaba el baño, nos interrumpía... "permiso, permiso" y tocaba retomar acompañados de la melodía del inodoro colgándose. Finalmente terminó y yo dije que sí y nos quedamos pasmados. Yo tenía trece años, él 14. Yo, enfrascada en un vestido azul, propio de los ochenta, brillante y esponjado, él de corbata... éramos unos niños. Yo, me creía enamorada. Mi mamá llegó por mí, en realidad había llegado antes pero yo la había convencido de volver un poco después. Me parece verla, hasta ahora caigo en cuenta que quién sabe qué tuvo que ponerse a hacer mientras me esperaba, sola, a esas horas de la noche. Cuando al fin llegó por mí, el muchacho en cuestión me dió un beso en la boca. Fue un pico. Me pareció íncreible.... en el carro, que es el mismo que manejo ahora, me tocaba los labios impresionada de sentir la humedad de otra saliva en ellos. Durante varios días hablamos por teléfono hasta que al fin fue a verme y salimos a dar un paseo por los parques del vecindario. Yo sabía que la cosa iba a terminar en besos y que esta vez iba a ser más que ese tímido besito. La caminata fue larga y terminamos debajo de una estructura metálica en algún parque que ahora quisiera visitar.... Se me acercó.... me parece verme.... Apenas sentí su lengua dentro de su boca pensé que eso no estaba entre mis planes.... "¿Cómo, besarse no es acaso un delicado roce de labios?" El intruso me tomó por sorpresa y me produjo bastante asco. LLegué a mi casa extrañada y sentada frente al televisor pensé que estaba jodida... "tengo trece años y besar me parece una porquería, ¿qué se puede esperar del resto?"
Siempre me ha parecido un enigma que terminara, tras semejante sorpresa inicial, por cogerle ráidamente el gusto a la cosa y que a los pocos días estuviera, como buena adolescente, dedicada a besarme durante horas.... Me parece algo triste que esa capacidad besuqueadora se pierda con los años, ¿o acaso es fácil encontrarse a alguien de más de treinta que diga... "uy ayer estuve dándome besos durante cinco horas seguidas"? usualmente se pasa a otra cosa y los besos largos quedan por el camino..... En fin, hoy pensé en eso y en cuando ir al cine era el momento de besarse aún más. Con ese novio estuve tres años y durante ese tiempo pensaba que iba a ser muy raro darse besos con otro que no fuera él (aunque hacía tiempo que no quería estar más ahí), que de seguro me iba a dar asco como la primera vez.... No fue así aunque encontrarse con un cuerpo nuevo siempre es sorpresivo.
Hoy pensé en eso......
Supongo que porque estos días he pensado en inicios y finales, en besos, despedidas y silencios insondables.... supongo que porque esta vez quiero que otro haga la llamada decisiva.

Segunda historia


Ayer tuve un día díficil porque los muchachos, en clase, estaban hablando mucho. El límite entre ser paciente y terminar convertida en el payasito de ellos siempre me ha parecido delgado. Ayer, ya un tanto harta, terminé por ponerles una tarea terriblemente absurda y larga para hacer; "¿no quieren trabajar en clase? -sentencié drámatica- pues trabajen en la casa". Hoy llegaron callados y me alegra sentir que por encima de todo existe entre nosotros camaradería y con más de alguno un verdadero cariño.
Los viernes me gusta leerles historias porque creo, como lo dice Pennac, que uno debe dar a leer. Leí "La carta robada" de Edgar Allan Poe con tres clases de adolescentes. Con las dos primeras estuvo bien, dejé que algunos de ellos leyeran y en su mayoría hubo atención, con la última estuvo mejor... quizás porque fue el curso al que le puse una tarea más larga hubo, hoy, un silencio total.... Sentí a toda la clase concentrada. Yo fuií la única que leyó, ellos me lo pidieron, y yo leí con pasión, haciendo voces y pausas. El texto tiene varios momentos lentos e intenté, en la medida de lo posible, insertar el dramatismo necesario para que se conmovieran con esa aventura del intelecto que es este cuento. Cuando terminé todos aplaudieron fréneticos y yo estuve tentada a hacer una venia. Me dió gusto porque fue un momento especial, porque no deja de maravillarme que un texto escrito en 1800 consiga ser tan actual. Pienso en Poe, en su muerte solitaria en el hospital tras días de errar, perdido entre la nieve, confundido. Pensé en Baudelaire traduciéndolo al francés convencido de que se trata de su alma gemela, de una reencarnación pasada, quizás. Por eso mientras me aplaudían me senía un poco como Luke, en la última película de la saga de Star Wars, cuando estaban en la última celebración y a su lado se encontraban Yoda, ObiWan y su padre sonriendo desde otra dimensión......

jueves, enero 19, 2006

Deseos


Quisiera que mi padre
hubiese sido un tiburón.
Que hubiese hecho pedazos
a cuarenta arponeros
(y yo habría aprendido
a nadar en su sangre).
Mi madre una ballena azul
mi nombre Leautréamont
Muerto en París en 1871
desconocido

Heiner Müller

miércoles, enero 18, 2006

Los pequeños rituales

Hoy quiero escribir sobre esas pequeñas costumbres que le dan orden a nuestros días. Yo necesito ciertas rutinas, son seguridades chiquitas que me tranquilizan el corazón y me permiten mantener los pies en la tierra. Desde hace algunos meses me levanto muy temprano, a las 5:30 empiezo a abrir los ojos. Los días ahora son un poco más largos y eso implica que a esas horas de la madrugada aún no ha salido el sol. Abro la ventana del baño y veo la luna brillante, el cielo que se adivina despejado. Estos días, a esa hora, me he sentido triste... me he dejado llevar por la tristeza por aquello de que "nunca se debe estar triste de estar triste". Me baño despacio y me quedo envuelta en mi toalla, sentada por ahí, pensando en la luna, en otras cosas, en las horas del día que me faltan por vivir. Es un momento mío, que tiene sus tiempos y su orden.... el jabón, el shampoo, la crema en la cara... De ahí salgo a enfrentar el día.
Tengo otro momento, hacia las siete de la noche, cuando me acuesto con mis hijas a leerles historias. No importa qué haya pasado ese día, ni qué tan triste, desesperada o aburrida haya a estado, ese momento me llena de tranquilidad. Apago la luz, me quedo con ellas, a veces me quedo dormida allí un rato y es un sueño reparador y tranquilo. Salgo de allí y siento que empieza otro momento, horas nocturnas sola en el silencio de mi casa o la noche abriendose en abanicos de posibilidades. Los dos son, a su manera, momentos de recogimiento, necesito ambos.

lunes, enero 09, 2006

El nuevo año

Empezó el año. Por delante se vislumbran unas meses nuevecitos listos para estrenar. El 2005 me deparó innumerables sorpresas y cambios, supongo que no termino por asimilar la mayoría. Al lado mío hay un bambú, imposible no recordar las historias de antiguas filosofías chinas que hablan de aprender a ser flexible como el bambú que no pelea contra el viento sino danza con él. La lección es entregarse y soltar.
El año empieza, hoy es mi último día de vacaciones... estoy sola en mi casa y la casa, por instantes se siente grande y vacía, a ratos siento que está llena solo conmigo y mis libros. Veremos que nos deparan los días por venir.

El jardinero fiel

Título original: The Constant Gardener.Año de producción: 2005.Dirección: Fernando Meirelles.Guión: Jeffrey Caine, basado en la novela de John le Carré.Actores: Ralph Fiennes, Rachel Weisz, Danny Huston, Bill Nighy, Pete Postlethwaite, Gerard McSorley, Hubert Koundé.

A veces es difícil creer que nos aman. Me es imposible no empezar mi reflexión sobre El jardinero fiel con esa frase. Dirigida por el brasilero Fernando Meirelles (Ciudad de Dios) la película se encargará de contarnos los horrores que cometen las industrias farmacéuticas en África. De una manera sentida y cuidadosa Meirelles nos interna por barrios oprimidos, hospitales hacinados y la asistencia médica que llega hasta allá condicionada a la experimentación de nuevos medicamentos. Con el corazón oprimido asiste uno a la constatación de que para muchos es el dinero el que mueve el mundo y que la vida humana, el respeto por los otros o por lo menos la consideración no significan nada para muchos. Como si esto fuera poco ese recorrido lo hacemos de la mano de un singular matrimonio, Tessa y Justin, ella joven, decidida y con un profundo compromiso humanitario ha decidido casarse intempestivamente con un diplomático dulce y pacifico, al poco tiempo de conocerlo, y seguirlo a África. A Tessa no la deja descansar el dolor ajeno y está decidida a hacer lo que sea necesario para aliviar, aunque sea un poco el sufrimiento de ese pueblo oprimido, es vehemente, apasionada y hermosa y para Justin es evidente dudar de la inconsistencia del amor de esa muchacha impulsiva. Lo triste y lo que definitivamente está muy bien contado en la película es que conocemos esa historia de amor solo después de que Tessa ha sido brutalmente asesinada. Justin que aparte de su trabajo es un jardinero consumado que cuida con esmero y paciencia sus plantas, decide, con la misma paciencia y empeño descubrir quién o qué están detrás de la muerte de su esposa. Lo afortunado de la película es que nunca termina por convertirse en un clásico thriller, (recordé de una u otra manera mucho a La interprete en la forma en que nos es contada la historia), finalmente no hay sorpresas en la investigación de Justin, sabemos con antelación que los gigantes corporativos han decidido utilizar a los africanos como conejillos de indias, “¿quién lo notará?, ¿acaso no ha visto los índices de mortalidad?”. Lo conmovedor es contemplar como Justin aprende a ver el mundo de la manera en que lo hacía su esposa. Seguimos a ese hombre acercándose al corazón de su esposa y entendiendo que la traicionó de la peor manera: perdió la fe en el amor que ella le tenía. Su búsqueda es un peregrinaje de expiación contada de una manera hermosa y pausada, que termina por revelarnos una historia de amor sentida y trágica.

martes, diciembre 27, 2005

Crimen ferpecto


Director: Alex de la IglesiaGuión: Jorge Guerricaechevarría y Alex de la IglesiaInterpretes: Guillermo Toledo RAFAEL, Mónica Cervera LOURDES, Luis Varela DON ANTONIO, Enrique Villén INSPECTOR CAMPOY,Fernando Tejero ALONSOKira Miró ROXANNE

“La vida es absurda, estúpida y desagradable” esta frase, que sale de boca del protagonista de la última película de Alex de la Iglesia sintetiza la manera de ver el mundo de este particular director español. En sus películas el humor negro, la exageración, lo absurdo y efectivamente, la estupidez están a la orden del día. Al igual que en El día de la bestia, en Crimen ferpecto un hombre tiene una misión en apariencia absurda, en la primera un cura se propone encontrar al anticristo que está por nacer (lo sabe porque ha descifrado el Apocalipsis); en esta última película Rafael está decidido a convertirse en jefe de planta del almacén por departamentos en el que vino al mundo (literal, su madre lo tuvo allí) y en el que trabaja hace años. “Pasaré toda mi vida aquí” murmura con decisión… Él es el mejor vendedor que ha existido en la sección de mujeres, galante, decidido, reina en su pequeña sección. Aspira, en esencia a vivir como en un centro comercial en el que todo está ordenado, pulcro, huele bien y, en esencia, está perfecto. Las cosas parecen funcionar hasta que termina matando accidentalmente al único que estaba entorpeciendo la realización de su sueño. La trama se complica cuando Lourdes, la único testigo del incidente, decide convertirse en sus cómplice con tal de poder chantajear a ese hombre que ha deseado durante años y que nunca la ha querido por ser fea.
He de decir que la primera media hora es francamente inolvidable. El ritmo ágil, la narración en off, las tomas rápidas; es un deleite de cinismo y crítica. Ahí esta el hombre prisionero de sus sueños “sé cuál es el auto que quiero, la casa que quiero” reinando en su pequeña parcela de mundo creyéndose ganador y después abocado al infierno de lo absurdo.
A mi parecer la película pierde ritmo hacia el final, o mejor aún, entra ya de grueso en el delirio absoluto (eso no está mal pero el personaje del fantasma conciencia no me gustó mucho). Algo similar, aunque mejor logrado, ocurre en El día de la bestia tras que los personajes ingieren LSD. En este caso Rafael ha pasado de la depresión a la neurosis y de ahí a la locura. Atrapado en la red de Lourdes , hasta se ha casado con ella, intenta, en medio del delirio idear la manera de deshacerse de su esposa sicópata, necesita un plan perfecto, sin fisuras. Mientras tanto desfilan los integrantes de la familia de Lourdes, especimenes propios de la fauna del director: la hermana de 8 años que asegura testar embarazada y tener SIDA, el padre que vive dormido. Mención aparte merece la inclusión de shows televisivos con los que el director realiza una sátira a ciertos programas, en El día de la bestia lo había hecho con un programa de misterios al que llamó “Mas allá de lo imposible”, y transmitía en vivo, por ejemplo, un exorcismo a un niño. En este caso será el programa en el que las novias van a pedirles a sus novios, en vivo, que se casen con ellas “tranquilo, piénselo, solo lo están mirando seis millones de televidentes.”
Al final, hay una fisura, el crimen no es perfecto sino ferpecto como lo es la realidad misma… Una película, lejos del humor tradicional, para divertirse un buen rato y mirar, con otros ojos, las vitrinas del centro comercial.

viernes, diciembre 23, 2005

La mujer de mi vida

Director: Dover Kosashvili

El título de esta película no deja de ser irónico después de haberla visto. La historia es sencilla, Doobie, al parecer, ha encontrado a la mujer de su vida, para su mala suerte no es ninguna de las cientos de candidatas que su mamá insiste en presentarle a ver si al fin consigue organizar a ese hijo de treinta y un años que insiste en ser soltero. Doobie estudió humanidades y prepara su doctorado pero que esto no engañe al lector, este soltero que parece tan independiente no es más que "un hijo de mami", que vive de sus padres y accede sin mayores enfrentamientos a los requerimientos de su tradicional familia judía. Su problema es que lleva meses enamorado de una mujer unos años mayor que él, divorciada y con una hija que jamás, él lo sabe, será aceptada por su familia. Ricardo Silva insiste en su reseña sobre esta película en la verosímil escena de sexo que hay en ella, es cierto, allí está, sin complicadas maniobras, una emotiva escena, creíble y sentida, percibimos el amor y complicidad en medio de ese acto intimo en el que no faltan las risas y las torpezas. Sin embargo, que este amor llegue a feliz término requiere que Doobie decida asumir su vida por sí mismo, se necesita que este personaje decida convertirse en hombre y asumir con valentía su amor. No es posible, este niño no puede hacerlo. La película nos lleva lentamente a deducirlo, no solo la escena de sexo nos impacta, las peleas también. Diálogos vacíos, silencios largos, miradas reprobatorias el ambiente cargado.
La escena entre la madre y la divorciada tras la terrible irrupción de la familia de Doobie entre los dos, es más que una reconciliación entre dos mujeres. En ese breve momento consiguen comunicarse y entenderse cada una desde su posición. La primera entenderá la farsa que ha querido creer para preservar su matrimonio y sabrá que el verdadero amor, de una u otra manera, le ha sido vetado para siempre. Sabrá también que en su afán de casar a su hijo de una buena manera lo ha alejado para siempre de una mujer decidida y capaz. La segunda aceptará que desea a su lado a un hombre y que lo que ese temeroso niño tiene para ofrecerle no le interesa más,
se asume sola junto a su hija en una sociedad donde aquello, de por sí, es un acto de osadía.
Los hombres, mientras tanto, asumen el papel otorgado por las mujeres y
con profunda rabia contemplamos la caída del impotente Doobie y la
aceptación de un destino que él no escogió para sí. No nos duele que
la pierda, no la merecía.

Reseña Contra la pared

Dirección y guión: Fatih Akin. País: Alemania. Interpretación: Birol Ünel (Cahit), Sibel Kekilli (Sibel), Catrin Striebeck (Maren), Güven Kiraç (Seref), Meltem Cumbul (Selma), Cem Akin (Yilmaz Güner), Aysel Iscan (Birsen Güner), Demir Gökgöl (Yunus Güner), Stefan Gebelhoff (Nico), Hermann Lause (Dr. Schiller

El amor tiene caminos insospechados. Eso es lo que uno piensa durante los primeros minutos de Contra la pared. Allí están los dos personajes principales Sibell y Cahit recluidos en una clínica siquiátrica tras frustrados intentos de suicidio. Sibell es joven y decidida y ve enCahit, al que la vida hace rato dejó de importarle, una vía de escape. Ella lo reconoce en medio de los demás pacientes y decide que sólo él,ese vago alcohólico podrá rescatarla del destino amargo que vive juntoa su familia. La muerte ya no es una posibilidad para ella, elmatrimonio, intuye, podrá alejarla de su familia y su yugo opresor sincausarles más vergüenzas a sus padres y hermano. Se sabe que cuando a una mujer se le mete una idea en la cabeza después es difícil hacerla cambiar de parecer. Cahit accede a tan extraña petición por diversas razones, por un lado no tiene nada que perder, qué mas da si hace tiempo es más un muerto en vida que otra cosa y por otro lado, es difícil negarse después de que Sibelll, ante su primera negativa, se corta las venas frente a él. A Cahit ya no le importa su propia vida pero no quiere ser responsable de la muerte de esa joven muchacha. La convivencia, se supone, será un pacto de amigos. Cahit pedirá su mano de manera formal, accederá a todas las formalidades del matrimonio y ya en la fiesta vemos el proceso de trasformación que empezará a efectuarse en él cuando lo vemos festejar feliz, libre por un rato de esa amargura que se le ha metido por dentro, al lado de su nuevaesposa. El intercambio, de momento parece justo, Cahit tendrá, por cuenta de Sibell, un apartamento limpio y ordenado, comida deliciosa y la joven esposa habrá ganado, al fin, su libertad tan deseada. Las actuaciones son contundentes y el ritmo de la película se mantiene sin quiebres. Cada cierto tiempo la acción es interrumpida por la aparición de un grupo de música tradicional y que funciona como el coro de las tragedias griegas. Ese coro nos adelanta el surgimiento del amor y el inicio de la tragedia. Mientras un personaje encuentra la redención, la película nos da indicios de la trágica muerte de la anterior esposa de Cahit, otro se perderá en el frenesí de la libertad adquirida. Nota aparte merecen las escenas de sexo en la película que, de manera significativa, muestran la evolución de los personajes y el amor del amor. El director se apoya completamente en sus dos personajes y junto con ellos recorremos caminos oscuros y dolorosos, sobre todo junto a Sibell y la drástica transformación que sufrirá.
La película es triste y dolorosa…. Duele la imposibilidad del amor. Sin embargo, sabemos que solo un amor profundo podía sanar las heridasque cargan estos dos personajes y darles la posibilidad de seguirviviendo. Tras estar "contra la pared" el amor llegó a devolverles su lugar en el mundo y otorgarles una razón para respirar por sí mismos más allá de los parámetros sociales y de los viejos dolores; no siempre se puede estar junto a aquel que se ama, no es justo pero quién dijo que la vida lo era...

miércoles, diciembre 21, 2005

Carta al Niño Dios



Siguiendo la buena idea de María Paula me dispongo a realizar mi carta para estas fechas....

Lo cierto es que he perdido la costumbre y, hasta debo confesar, me he vuelto una persona un tanto desagradable para compartir estas festividades. No me resigno fácil a no encontrar regalos encima de mi cama el 25 y, sobre todo, no me resigno a que mi vida sea tan diferente a la que era antes, que la gente que compartía conmigo estas fechas ya no esté.
No es momento para nostalgias porque precisamente lo que quisiera este año, Niño Dios, de ser posible, es regocijarme con lo nuevo y aceptarlo y asumirlo con plenitud.
Pero pasemos a deseos más concretos, quisiera pedirte una corona... he decidido que deseo ser reina y reinar en mis dominios. Eso significa muchas cosas, no tener temor de asumir decisiones porque la reina está segura de quién es y de lo que desea. La reina ha desterrado los temores de su corazón y no solo pide si no que recibe a manos llenas.
Me aburrí de mendigar amor, la reina, ya coronada, espera ser tratada como tal. Sentada en mi nuevo trono estoy dispuesta a dar pero, para variar, espero recibir.
Otórgame, también Niño Dios, la dicha de albergar alegría en mi corazón, de desterrar las sombras que me quitan la respiración por las noches y los temores al olvido y la soledad.
Aleja de mí el dolor en el pecho y la mirada lejana. Permíteme estar siempre aquí, en el presente, no divagando sobre lo que ya pasó y lo que de pronto será.
Quiero que mis pensamientos más recurrentes sean míos, sobre mis deseos y anhelos...
Dame la gracia de estar con mis hijas liviana y alegre, dispuesta siempre al juego y al goce de tenerlas, por ahora, junto a mí.
Dame el gusto de sentirme ganadora, de sentirme satisfecha, de creer que tengo todo lo que deseo, de que me amen como yo quiero, de que me vean sin tener que hacer esfuerzos para ello.

Niño Dios, otórgame la corona, limpia mis lágrimas..... déjame reinar