domingo, octubre 28, 2007

En el Benito Juárez

Al llegar a migración en el aereopuerto de México el amable funcionario me informa que me visa solo permite una entrada y que debo escoger si la uso en este momento o a mi regreso. La respuesta es fácil, debo usarla después porque ahora solo voy de pasada y despúes pienso quedarme unos días. Yo estoy parada frente a este hombre con sentimientos encontrados porque recorrí muchas veces ese aereopuerto en otras circunstancias y los olores, el acento, la vista de chapultepec desde el avión y del Popocatepetl nevado me tienen conmovida y emocionada.
Cuando le aviso que la usaré después me dice que entonces estaré bajo custodia.
Soy guiada a un cuarto pequeño, donde el aire acondicionado no deja de enfriar, rodeada de seres desanimados y tristes a los que quizás les espera un destino incierto. A mí me retiran el pasaporte y mis pasajes y a partir de ese momento estaré acompañada de un oficial. Del cuartto frigorífico donde una catrina nos mira sonriente vestida con sus tules rosados (se acerca el día de muertos) me llevan a otro cuarto blanco, más grande, donde quedo aislada con los otros parias, que como yo, carecen de una visa regular o de un pasaporte que los respalde. Ahí estamos, el taiwanés, la familia hindú, el africano, el chino y dos colombianas.
No hay que pensar mucho para ver que ese es el orden mundial, ese cuartico donde no hay nada, ni baño, ni posibilidades de comer nada y en donde un televisor minúsculo trasmite sin cesar horas de noticieros que nadie ve es de alguna manera el lugar que ocupamos ciertas nacionalidades.
Estoy 5 horas allí. Mi maleta de mano, afortunadamente, contiene tesoros inesperados y salen revistas, la novela de Yolanda Reyes, que terminó allí, controles para corregir.
Además debo servirle de intérprete al taiwanés que no habla español y está preocupado por sui suerte y porque nos deje nuestro vuelo de conección
Un oficial me explica mis derechos... siempre simpático y reiendose y me dice que puedo "hacer una llamada, ir al baño y traer algo para comer allí" claro todo esto acompañada.
Salgo con mis compañeros de espera siempre escoltados por el oficial y mientras camino por esos pasillos llenos de luces, compras, duty free que me parece ajenos después de tres horas de encierro, siento que caminamos unidos, los hindús, las colombianas, el taiwanés, vamos sonriendo divertidos esperandonos en las diferentes paradas, mirando con distancia a esos otros que andan por ahí libremente.
La aventura terminó en el momento de abordar el avión que partía rumbo a New York, me despedí de la caleña, del chino, de mis amables "carceleros" que se rieron conmigo, firmé el libro de custodios y cuatro horas después, en NY el taiwanés me contó en el JFK que estaba en problemas porque había visitado Cuba, asistió a un congreso, me mostró su hoja de aduana rayada. Ya le habían advertido que apenas llegara su maleta le iban a sacar todos los productos cubanos que tuviera al interior. Me miró desolado, "por qué pasa esto? compré cigarros y café". De pronto el se estrena en esto de ser paria, de ser diferente por tener un pasaporte con cierta nacionalidad y no entiende cómo pueden condenar unos productos por provenir de un sitio, o entiende menos que lo dejaran salir hacia allá pero no devolverse tranquilo.
Ya en New York, a las dos de la mañana, voy en el metro cargado de maletas mientras atravieso la zona 0, el hueco que dejaron las torres gemelas (arrasadas por odios culturales), voy en ese vagón con negros, latinos, asiáticos, gringos disfrazados... donde todos parecemos iguales, por un efímero momento.

jueves, octubre 25, 2007

El silencio cómplice

Tal vez una de las cosas más terribles (una entre tantas) que se pueden ver es cuando una clase decide atacar sin ninguna conmiseración a un profesor.
Ejemplos hay muchos y variados. Entre sus recuerdos de juventud Mario Vargas LLosa comenta en el capítulo titulado "El cadete de la suerte" de El pez en el agua, que en una ocasión tuvieron a un profesor (que entre otras era un gran poeta peruano pero eso lo descubrió Llosa años después) y que los alumnos gozaban, en ese ambiente de masculinidad y agresión, intimidando a ese ser sensible y diferente a ellos.
En mis épocas de colegio la víctima (una de tantas) fue un profesor de inglés en el que pienso frecuentemente con sentimientos de culpabilidad y vergüenza. A él literalmente le hacían un infierno cada hora de clase. Chistes irrespetuosos, salidas de clase a escondidas, risas sin control, sonidos de animales que interrumpían continuamente todo, robo de exámenes, etc, etc.. él se molestaba, se ofendía, intentaba dialogar en diferentes tonos, amenazaba furiosamente con castigos(no servía de nada) y lo peor era cuando hablaba con la voz quebrada, los ojos aguados porque esa impotencia no conmovía a nadie.
Yo no participaba activamente en las diferentes actitudes acosadoras pero tampoco me enfrentaba a mis compañeros. Callaba frente al dolor de mi profesor y con mi silencio apoyaba a los que se lo causaban.
Desde que soy profesora he pensado mucho en él, en últimas muchas veces temí enfrentarme a un grupo por miedo a sufrir un trato semejante porque vi cómo no existía, al parecer, mecanismo de control que pudiera detener esa situación.
A pequeña escala esto ilustra perfectamente lo que ocurre cuando muchos se unen para atacar a otro, cuando el ser humano se une en manada para "cazar" y oprimi y humillar a otro se convierten en virtudes. Estoy segura de que muchos de los que estaban allí son sensibles al dolor humano y no quisieran causar daño voluntariaremente a nadie pero la situación exacerbaba los ánimos que es lo que ocurre cuando se siente el poder de aprovecharse de un débil, y más si se es apoyado incondicionalmente por otros para hacerlo.
A veces los humanos solo estamos esperando ser azuzados para atacar entonces nos sumamos a una ofensa, contamos chistes racistas, nos burlamos sátiricamente, ingresamos a algun grupo de facebook para denigrar de alguien, insultamos en algun foro... las opciones son múltiples, lo primordial es sentirme por un rato superior.
Desde este espacio que de seguro jamás leerá le pido disculpas a mi profesor por mi silencio cómplice, por tantas lágrimas derramadas durante su estadía en este país y por haber participado en la jauría que decidió exterminarlo.

martes, octubre 23, 2007

Cosas que pasan


El violín de mi hija se ha dañado. En el almacén me dicen que se le ha soltado el alma. "¿Cómo?"pregunto yo, porque suena terrible eso de que se haya desprendido el alma del violín. " ¿Fue acaso un golpe, un maltrato, quizás un trato brusco o una palabra seca la que produjo el incidente?" El señor, imperturbable me contesta que es normal que el alma se desprenda que no se necesita nada tan fuerte para ocasionarlo, "es una dolencia común"él lo arreglará.
Tras unos largos minutos de espera regresa inmutable... "Aquí está".
Si todos los desprendimientos del alma se pudieran solucionar tan fácilmente....

sábado, octubre 20, 2007

Los problemas de Juana

Juana dice que tiene muchos problemas, y eso que solo tiene 4 años:
"Mamá, cuando quiero jugar me tengo que dormir, cuando quiero jugar tengo sueño, cuando tengo que comer no tengo hambre y cuando tengo hambre no es hora de comer... esos son mis problemas"
Cómo la entiendo...

miércoles, octubre 10, 2007

La jaula y el amor

Retomando el hilo después de días de ausencia.
No hace mucho vi el documental que realizó Madonna "Voy a contarte un secreto" sería la traducción literal. Esta mujer que ha sabido conservarse vigente década tras década, esta mujer que no duda en reinventarse y redescubrirse explora durante varios minutos su mundo íntimo durante una gira que realizó por Europa: la contratación de los bailarines, las arduas jornadas de entrenamiento, su vida familiar, la crianza, el matromonio, sus inquietudes humanisticas, etc.. so abordados de manera fresca y desprevenida.
En un momento Madonna dice que vive en una jaula, una jaula debido a su trabajo y a sus múltiples ocupaciones, pero aclara después que por lo menos esa jaula está llena de luz y las palabras vienen acompañadas por la imagen del escenario iluminado.
He pensado mucho en eso, en cómo vivimos en jaulas, es cierto y sería difícil, si no imposible, de evitar. Construímos límites, los necesitamos, paredes y techos para protegernos. Se necesitan estructuras sólidas. Con el paso de los años adquirimos responsabilidades, ladrillos que terminan por formar el muro. No vivimos libres del todo abandonados al azar o, por lo menos, yo no vivo así. Sin embargo me gusta mi jaula, me gustan mis barrotes construídos con palabras, las caras de mis alumnos, el amor de mis amigos, las risas de mis hijas, el tapete del piso, la vista desde la ventana y las infinitas puertas que abren los libros que mantienen el lugar aereado.

Desde mi jaula comparto un poema de María Mercedes Carranza que me repetí mentalmente por estos días.

ODA AL AMOR


Una tarde que nunca olvidarás
llega a tu casa y se sienta a la mesa.
Poco a poco tendrá un lugar en cada habitación,
en las paredes y los muebles estarán sus huellas,
destenderá tu cama y ahuecará la almohada.
Los libros de la biblioteca,
precioso tejido de años,
se acomodarán a su gusto y semejanza,
cambiarán de lugar las fotos antiguas.
Otros ojos mirarán tus costumbres,
tu ir y venir entre paredes y abrazos
y serán distintos los ruidos cotidianos y los olores.
Cualquier tarde que ya nunca olvidarás
el que desbarató tu casa y habitó tus cosas
saldrá por la puerta sin decir adiós.
Deberás comenzar a hacer de nuevo la casa,
reacomodar los muebles, limpiar las paredes,
cambiar las cerraduras, romper retratos,
barrerlo todo, y seguir viviendo.

lunes, septiembre 10, 2007

Los últimos días

Los últimos días son un sucesión de eventos, encuentros reencuentros, lecturas y relecturas.
Sé que la literatura no es compañía para todo el mundo es algo que respeto pero que me cuesta trabajo entender. Dificil me parecerían los días sin palabras y sin historias.
Eternas las horas sin libros... eso debe ser el infierno: una sala de espera sin nada que leer. Solos por completo enfrentados al silencio total.
Pasan los días y el regreso al colegio marca para mí el inicio de la rutina y la disciplina de la relectura que depara, siempre, innumerables sorpresas.
Los días se hacen cortos para leer, hablar, dictar clases, intentar en vano ver películas que se me acumulan en los estantes, jugar con mis hijas, sentarse a escribir, descansar. Por lo pronto, hoy, que no me quería dormir sin escribir algo cierro con una cita de Bioy Casares sobre Borges extraída del inmenso libro que me compré el viernes en una especie de arrebato, cita que, como muchas cosas de Borges me ha parecido certera:

"Borges me dijo que los recuerdos que más nos emocionan son los de olores y gustos, porque suelen estar rodeados de abismos de olvido: hay que oler el mismo olor para recordar un olor, hay que sentir el mismo gusto para recordar un gusto (no ocurre así con imágenes y sentidos)."

Por eso quizás, y esto ya lo anoto yo, la evocación de un recuerdo a través del gusto (como la magdalena de Proust) o del olfato es tan contunte y fuerte. No funciona como los otros recuerdos que puedes repetir una y mil veces y que modificas lentamente con los años, añadiendo o adjuntando ciertos aspectos. Los recuerdos que nos llegan a través de estos sentidos tienen la facultad de trasladarnos inmediatamente a ese otro tiempo (como le sucede a Ego, el crítico implacable, al probar la ratatouille preprada por Remy en la última película infantil.)
Durante unos instantes quedamos atrapados entre dos tiempos distantes cuando ese pasado regresa como una bofetada.
Me gustan esos momentos que conectan a Dianas distantes en el tiempo, a esas otras que fui y que a veces olvido, recuerdos que irrumpen en mi nueva realidad y me enfrentan a esa otra que también soy yo y que aún me habita.

lunes, agosto 27, 2007

Maya pregunta

¿Y si uno pelea contra uno mismo quién gana, quién pierde?

martes, agosto 07, 2007

El último libro de Harry Potter


Decidida a desempolvar el teclado y no dejarme echar tierra (como dicen por aquí) subí más reseñas a http://www.ochoymedio.com/ Están publicados dos comentarios que quería escribir hace rato uno sobre la película chilena Machuca y otro sobre Donnie Darko. Las dos son películas que he visto varias veces y sobre las que he discutido con mis alumnos en clase. No son comentarios largamente desarrollados, como quizás quisiera que siempre fueran, pero por lo menos dan una pincelada sobre estas dos películas y pueden servirle de abre bocas a algún espectador que no sepa qué alquilar un día.

Javier señala que logramos llegar a la reseña número 500 en ochoymedio, no deja de ser asombroso que la revista siga viva y mejorando después de tanto tiempo, sí valdría la pena el festejo.

Después de esta introducción me concentro en lo que me ha estado dando vueltas últimamente: Harry Potter y su fenómeno editorial.
Para nadie es un secreto que los libros del joven mago se venden como pan caliente, el último libro de la saga vendió la bobadita de 10 millones de ejemplares en las primeras horas de su lanzamiento. Mala noticia para los que proclaman el fin del libro y un suceso que amerita sentarse a pensar un poco.
Lo primero sería decir que cuando se toma la decisión de hacer la primera película de Harry Potter los productores ya iban a la segura, el libro, para entonces, ya era un éxito de ventas y las cosas solo podían mejorar con la entrada en la pantalla grande. Lo importante es que ya había un público cautivo y se sabía que los niños y adolescentes hacían largas colas con el fin de adquirir esa historia.
A las películas no les ha ido nada mal y su reto ha sido no defraudar a los lectores que han tenido, menos mal, la posibilidad de llevarle la delantera a las películas.
Yo leí los dos primeros y paré. Me he visto las películas y decidí leerme los dos últimos libros, ya (como dice el poema) "con ganas de saber en qué paraba la cosa".
Me leí los dos libros en pocos días, la lectura es fácil y rápida y me he quedado pensando.
Finalizando el sexto libro tuve la sensación de que la escritora podía aprovecharse un poco del lector, es decir que tras definir unos personajes y unas situaciones se daba el gusto de realizar giros inesperados violentando, a mi gusto, una lógica que ya había planteado.
Tuve la sensación de que había una suerte de efectismo que se permitía a raíz de ya tener un lector ganado y pensando en sorprenderlo para mantenerlo atento, así es como ocurrían sucesos que, a mi modo de ver, eran poco creíbles dentro de la historia y desafiaban al lector que no podía aducir un clásico "ya lo sospechaba". Sin embargo, para mi sorpresa, Rowling retoma aliento y endereza los entuertos y organiza todo en el último libro.
Pasé de tener la sensación de que la historia se supeditaba un poco a sus caprichos más que un plan predeterminado a sentir que sí tenía las cosas "fríamente calculadas".

Harry Potter tiene todo para ser un producto exitoso y una historia que atraiga muchos públicos porque posee dosis exactas de elementos que funcionan: el colegio, el paso a la adolescencia, la aventura, los retos iniciáticos, la idea del elegido que nos reivindicará, la búsqueda de una misión etc.. es como unir Stars Wars, Hig Musical, Matrix, Camelot y muchas más en una sola ficción.
Eso se lo anoto a Rowling. Me extrañó, eso sí, quizás por creer que el "elegido" debe hacer alarde de más autocontrol, cómo a Harry lo posee la ira en innumerables ocasiones y que los deseos de venganza literalmente "lo consumen"; madura, es cierto, y tiende a hacerse mejor persona pero se mantiene en un plano emocional un tanto básico.
También me llama la atención que cuando la amenaza de Voldemort ya parece haberlo contaminado todo y que se acerca la caída ineludible hacia lo que parece ser el "lado oscuro" Harry y sus amigos aún tienen fuerzas para distraerse con problemas del corazón o conflictos adolescentes. El personaje de Draco, por ejemplo, a pesar de alcanzar unos grados de maldad inusitadas no pasa de tener escaramuzas un tanto colegiales con Potter.
El último libro de Harry Potter, el que parece ser el cierre definitivo de la saga, va a ser dificil de ser llevado a la gran pantalla por la cantidad de sucesos que abarca y como la politica, hasta ahora, ha sido sacrificar lo menos posible no me imagino qué van a seleccionar.

Ante el último éxito de ventas de Rowling los intelectuales levantan la ceja... y ese es el tema que más me ha rondado. Estamos ante una buena historia contada en el momento adecuado y ante una escritora sagaz que ha sabido construir un emporio con su imaginación pero, no hay que confundir las cosas, no creo que estemos ante una gran escritora. En realidad el lenguaje, protagonista fundamental de la literatura, es bastante pobre en estas novelas. No crean que esto se deba a que no utiliza palabras complicadas sino, simplemente a que ella no está pretendiendo manejar el lenguaje de una manera especial, no hay una propuesta estética ni es de lejos la preocupación de la autora hacerlo. ¿Pero cómo hacer esto en literatura juvenil? ejemplos hay varios. Ahí está el caso de Michael Ende y La historia interminable que de ser el autor de otra estirpe hubiera podido convertir su libro en algo similar al éxito de Potter (hacer una saga). Ende no lo quiso así y basta ver la estructura del libro o la complejidad (no se entienda complejidad como dificil sino como profundo) de ciertas situaciones o lugares a los que se enfrenta el protagonista para saber que estamos ante otra propuesta ( sin ser tampoco una obra maestra ni mucho menos)
No digo que una sea mejor que otra sino diferentes.
Aquí, sin embargo, entramos en la eterna discusión: ¿pero si vende tanto eso no la hace gran escritora? no supera entonces a otros.... o peor... pensar que como vende debe ser mediocre, fácil de leer, puro marketing.
No me inclino ni por un lado ni por el otro... leí con avidez y curiosidad los dos libros. Tuve momentos de completa absorción en los que creo que Rowling lograba una escritura interesante, en otros me aburría un poco de ciertas simplicidades y de algunas incoherencias (como ciertos personajes secundarios que quedan olvidados por el camino, situaciones dramáticas que quedan en la mitad, o distracciones innecesarias) pero sin duda son libros que pueden recomendarse y que han convertido ha muchos niños en lectores porque después de empacarte 7 libros (el último de casi mil páginas) es probable que quieras seguir leyendo y solo por eso hay que estarle muy agradecido a J.K Rowling.
No quisiera cerrar este breve comentario diciendo que me sentí un poco como cuando leía las aventuras de Los cinco de
Enid Blyton o de los siete secretos.. niños transformandose en adolescentes que se enfrentan a problemas del mundo adulto pero desde una lógica un tanto infantil e ingenua y a los que todo les sale bien....

Pd; Y que conste que no me uno a El tiempo que decidió tirarsele el final de la saga, gracias a un titular inapropiado, a cualquier lector que abriera desprevenidamente el periódico.

miércoles, agosto 01, 2007

El regreso

No debería empezar hablando del silencio y como no debería lo hago... En fin, de nuevo tuve días de no escribir. Escribí en mi cabeza, en mi cuaderno pero no fijé nada aquí.. ya pasó el tiempo de escribir sobre muchas cosas: las velitas colocadas en la plaza de bolívar y cómo vi a tantas y variadas personas encendiendo su vela mientras charlaba, mientras se reía, mientras hacia un silencio doloroso, o mientras recordaba a un familiar muerto. Un reciclador que pasaba por ahí solo atinó a decir "pero si es una vela por muerto esto no alcanza a nada".
No escribí tampoco sobre la marcha que se hizo pocos días después y sobre la sensación inmensamente sobrecogedora que se experimenta al ver la gente unida por una causa común, basta asistir a un partido de lo que sea y compartir con una hinchada poderosa para conocer esa fuerza que se incrementa si el fin es más noble (no que hacerle barra al equipo favorito no lo sea). No escribí tampoco sobre las nuevas eliminatorias de Latin american idol que me dejaron otra vez consternada aunque finalmente termino viendolas (atracción morbosa), ni he escrito sobre otras cosas.
He estado leyendo, leí los hombres invisibles de Mario Mendoza, releí Cien años de soledad con calma y lentamente y después me costó trabajo salirme de ese universo tan bien construído y de la narración tan particular que consigue García Márquez. Leí El corazón helado de Almudena Grandes, medio destripandolo con tristeza porque ya no disfruto su escritura y porque sus últimos libros han sido una lenta decepción (lo de lenta es sobre todo porque tienen 900 páginas). No sé bien qué pasa pero me canso de que repita una y mil veces ciertos pasajes, de sus descripciones donde mastica todo y de sus historias de amor que se han vuelto forzadas y repletas de clichés. ¿Dónde quedó el aliento de sus otras novelas o de sus cuentos?
Ahora me pregunto si cuando me devoré Malena es un nombre de tango o Atlas de geografía humana mis gustos eran otros y su escritura era igual pero me parece dificil de creer.
Tras ver la última película de Harry Potter decidí no esperar un año para conocer lo que seguía, me leí de un tirón Potter y el príncipe misterioso y como puedo ser bien obsesiva supongo que me tocará seguir con el otro porque el 2010 está lejano.
En www.ochoymedio.com ya subí reseñas de Ratatouille, Transformers y Harry Potter.
Estuve también de paseo... saliendo de Bogotá, pensando otras cosas, y en medio de los vapores de la lacada de mi piso de madera, el desorden de los muebles y la fiebre de mi hija retomo el rumbo de mis pensamientos y regreso a la escritura.
Supongo que así son las vacaciones.

lunes, mayo 14, 2007

La barbarie

Difícil no escribir nada después de leer tanto espanto. Me aventuré por el blog www.kajadetrastos.blogspot.com y leí el artículo que comenta Sergio sobre los descuartizamientos a campesinos cometidos por paramilitares. La noticia es suficientemente macabra como para quitar el sueño durante días.
Un pramilitar reconoce y acepta durante las indagatorias que parte de su entrenamiento para matar contempló el descuartizamiento de personas. Narra cómo llevaban campesinos amarrados a algunos lugares hasta que llgaba el día del entrenamiento y entonces los sacaban en ropa interior. Los abrían, aún vivos, para sacarles las tripas y paso siguiente los iban cercenando de a poquitos. El paramilitar cuenta de una mujer a la que le cortó un brazo, que lloraba y suplicaba por su vida porque tenía dos hijos.
No sé ni que decir... me cuesta entender, asimilar y aceptar que eso ha ocurrido y está ocurriendo en mi país mientras yo voy a cine o hago mercado y vivo una realidad tan distante. Durante años se ha creado en Colombia la ley de " si no lo pienso mucho no existe" promovida por toneladas de programas insulsos, el poco análisis y la falta de reacción. No entiendo cómo no nos hemos volcado a las calles a protestar, a hacer algo, cómo si se llenan las casillas de comentarios tras los comentarios "apátridas" de Vallejo quién finalmente no está destruyendo nada y a quien, tras leer semejante espantos, se le podría dar la razón.
A mis alumnos suelo hablarles mucho del olvido (como también lo señala Sergio en su blog), no en vano fue una epidemia que atacó a Macondo. Olvidamos lo que duele, lo que hiere, es un mecanismo que incluso muchos aplican en su vida diaria pero aquí qué hacer... me cuesta trabajo no sentir un dolor inmenso imaginando los gritos de esa mujer asesinada lentamente, clamando por sus hijos y además pensar que como ella hay otras. ¿Qué hacer con alguien que confiesa un crimen tan atroz?,¿de qué manera espantosa han sido conducidos a tales actos de salvajismo y cómo reintegrarlos en sociedad?, ¿qué les queda a los huérfanos, a los familiares de estas víctimas?
Ahora que se están destapando tantas verdades es como si quedaramos desnudos frente a la más aterradora condición humana... a esto nos han llevado años de progreso y supuesta civilización y pensar que nos aterramos de ciertos rituales indigenas en los que se extraía el corazón aún latiendo para apaciguar a los dioses. Aquí ya no hay fe que secunde estos actos, simple ambición, desenfreno, liberación de los instintos más bajos lo que viene a demostrarnos que humanizarse es un acto que requiere autodeterminación y voluntad porque no es una cualidad que se posea percé.
¿qué nos queda?

Escala de valores

Conversación entre Maya y Juana (6 y 4 años):

Maya: Está muy mal tener falta de respeto... Kevin tiene falta de respeto y se porta muy mal.
Juana: yo no tengo falta de respeto
Maya: También es muy importante la tolerancia
Juana: Sí, es cierto... como las habas.
Minuto de silencio
Maya: Mamá ¿qué es tolerancia
?

Spider man 3





domingo, mayo 13, 2007

American Looser

(Reflexión en construcción)

Desde la primera vez que se realizaron las audiciones de selección para el interminable American Idol me asaltaron innumerables inquietudes. Seguramente más de uno de los que leerá este post se ha topado con una de estas audiciones por televisión, o, en su defecto, quizás haya visto las criollas para Factor x. A mí lo que me inquieta es presenciar esa multitud de personas dispuestas a cantar frente a un grupo de desconocidos y convencidos de que poseen el talento suficiente para destacarse en medio de centenerares de personas. Allí están, haciendo fila durante horas, esperanzados y anhelantes de que al fin alguien sabrá apreciarlos y de que pronto se abrirán ante sí las puertas de la fama y el dinero. Algunos llevan muchos años soportando una vida difícil e infame, cargados de privaciones, rechazos e incomprensiones pero todo eso parece estar a punto de cambiar. ¿No es acaso ese el discurso que nos brindan a diario en diferentes medios?, ¿ese que dice que a una persona determinada y segura en algun momento se le abren las puertas?, ¿no se supone que mi vida pueda ser como la de ellos? al fin y al cabo muchos empezaron así lavando platos, en barrios pobres y hora son famosos. ¿No dice Coelho en El alquimista que uno es dueño de su destino?, ¿no he sido bombardeado desde niño con películas de superación personal? y de repente estas ilusiones reciben, no solo una negativa tajante si no además vienen acompañados con frases estilo: no tienes voz, olvídalo, dedicate a otra cosa... A una de ellas decidida a no aceptar el veredicto Simon le dijo que saliera y empezara a cantar y que si 5 personas la apoyaban él se retractaba... la escena fue terriblemente dramática porque las personas se fueron alejando una por una, espantadas por la terrible voz de la mujer que tuvo con los ojos llorosos, por primera vez, que enfrentarse a eso. Después de un momento así ya no existe la posibilidad de darse palmaditas en la espalda antes de dormir, de albergar ilusiones vanas... No, no serás cantante, no puedes serlo, esa historia feliz no fue escrita para ti.
Muchos de los que asisten a estas eliminatorias, con los ojos llorosos dicen que lo intentarán de nuevo, que no están dispuestos a rendirse y repiten una a una, todas las frases aprendidas en libros de superación personal. Para muchos ese momento en la televisión en que vieron sus sueños desintegrarse se convirtieron, paradójicamente, en sus 15 minutos de fama y serán, tal vez, lo más notorio que harán en años. Millones de televidentes se habrán reído de su temeridad, de su obstinación y esas cualidades que admiramos en los héroes que nos venden a diario y nos dicen que admiremos se habrán convertido aquí en ridículo patetismo. Algunos serán famosos por malos como el japonés que cantaba Ricky Martín y que tuvo club de fans y algunos conciertos, lo que no deja de ser también muy extraño.
Ayer vi que existen nuevas maneras de convertirse en un ídolo como lo es el consurso mundial de glotonería y durante una hora vi el programa en que seguían dos jóvenes, y esbeltos, muchachos entrenando para batir su propio record de comida. Se lo toman en serio, se entrenan a diario y es realmente importante para ellos como para otras miles de personas que los vitorean y animan. Tras comerse 49 perros calientes como en 10 minutos Takeshi mantuvo su campeonato mundial. Para muchos es una inspiración y un ejemplo seguir....
Ya ni sé cómo se unen estas dos ideas pero me parecen extrañas muchas cosas de este mundo de paparazzis y famosos como Paris Hilton que son famosos por ser famosos. Me parecen raros los discursos de superación personal en un mundo de marketing, rating y creciente superficialidad... me parecen tristes las risas sobre la desgracia ajena así como los aplausos excesivos a actos gratuitos... al final, en todo caso siempre queda lo mismo: hombres y mujeres solitarios en busca de aceptación.

¿Una buena noticia?

Conversación entre mis hijas (6 y 4 años):

Juana: ¿Mamá, cuándo voy a morir?, ¿el jueves, elviernes?
Mamá: No creo Juana para eso espero falte mucho tiempo...
Juana: Lo que pasa es que no quiero morir...
Maya: Vas a morir, todos vamos a morir y no puedes estar pensando en eso porque tu vida será horrible...además te tengo una buena noticia:
Volverás a nacer.

lunes, abril 30, 2007

Sobre las posibilidades

Una de mis obsesiones cotidianas son las múltiples y variadas posibilidades que ofrece un día cualquiera. Caminas por ahí, ves un rostro familiar ¿saludas o pasas de largo? Hagas lo que hagas me es difícil no pensar en las puertas que se abrieron y en las inevitables que fueron cerradas. Me sucede con los encuentros, con las caras conocidas, con esos pequeños giros gestos o saludos que podrían, pueden, pudieron cambiarlo todo.
A veces pienso, lugar común, que las cosas hubieran sido mejores sí..., diferentes sí... no me dura mucho la sugestión porque me gusta ver la sucesión de acontecimientos que me ha hecho quién soy y pensar que, por lo menos, en esas fracciones de segundo la decisión ha sido mía y que yo he fraguado mi destino por encima de klos azares y los oscuros designios de las parcas.

Se me chispotió

Ayer durante la Feria del Libro fue posible observar un hecho sin precedentes durante este evento en corferias. Es cierto que a pesar de ser un país con un índice de lectura muy bajo la Feria siempre ha contado con una gran afluencia de público. Ayer esa cifra pareció triplicarse y la razón de esto no parece ser otra que la visita de Chespirito, Roberto Gómez Bolaños, por tierras colombianas.
La fila para verlo ya le daba la vuelta a dos pabellones cuando yo salí de Corferias y apenas eran las tres de la tarde. Un alumno me comentó que esperó 7 horas para recibir una sonrisa y un autográfo de este hombre. Como sea era muy impresionate ver a tantas personas, libro en mano, esperando pacientemente su turno. Había personas de todas las edades, algunas acompañadas de niños con trajes alusivos a los personajes creados por Gómez Bolaños. En un momento de efervecencia la multitud entonó la canción de "la vecindad del Chavo" y muchos se conmovieron hasta las lágrimas con las declaraciones de este director, guionista y actor mexicano, gracias a las pantallas gigantes colocadas fuera del recinto de donde se encontraba. Dicen que muchos se acercaron a tocar las pantalla quizás queriendo acariciar al protagonista del día. Como sea (y estoy descubriendo el agua tibia) creo que son manifestaciones de afecto pocas veces visitas... se comparan tal vez a lo producido por grandes sagas: La Guerra de las Galaxias o Harry Potter , porque al fanatismo toca añadir que la biografía de Gómez Bolaño se agotó por completo y que sería un tremendo fiasco si no aparece reseñado como uno de los libros ( si no el más) vendidos de la feria. Lo cierto es que Chespirito ha superado la brecha generacional y en estos tiempos de juegos exóticos, dibujos animados variados y diversos es un programa que sigue sacadonos sonrisas y suspiros. Aclaro, por si alguien lo duda, no es nostalgia trasnochada, no es lo mismo que nos hace suspirar con Los magníficos o Manimal, es realmente que los personajes creados por Chespirito logran captar una esencia humana que los hace cercanos a nosotros, entrañables y divertidos amigos.
Esta tarde, cuando volví a mi casa vi que daban el Chavo por televisión y senté a mis hijas (4 y 6 años) a mirarlo. Ellas que aunque disfrutaron Heidi que les compré en un ataque de "revivamos nuestra historia", la sienten un tanto drámatica y lenta lloraron de la risa (literal) con las aventuras, y desventuras, de esta particular vecindad.
¿Cuántas generaciones más se verán permeadas por este fenómeno?
Lo más probable es que yo no lo alcance a saber... así que no panda el cúnico.

lunes, abril 23, 2007

Sobre George Constanza

Se han pasado días en los que solo escribo en mi mente... eso suele suceder a veces. Yo no creo que deje de pensar en escribir creo que simplemente no logro plasmar todo lo que se me ocurre y las cosas se van acumulando. Han sido varias las ideas que se me han cruzado en las últimas semanas. Un día me desperté queriendo escribir sobre George, el gordito de gafas amigo de Jerry en la famosa serie de TV Seinfeld. He visto y repetido muchas veces capítulos de esa serie "donde no pasa nada". Sus personajes, cuatro neoyorquinos neuróticos me han hecho reir muchas veces. George, en particular, merece una mención especial porque en el se condensan una serie de "cualidades" particulares. El es el clásico looser de cualquier otro seriado. Vive con sus padres, no consiguió terminar ninguna carrera, no consigue mantener una relación estable, está dispuesto a utilizar cualquier método para salirse con la suya: miente con facilidad y , ante todo, vive en completa paranoia sobre lo que los demás piensan de él. Sabe que no tiene una vida exitosa pero sabe también que en la vida todo puede ser un simulacro o apariencia y él está dispuesto a ser el mejor actor de ese escenario. Sus intereses y pasiones varían constantemente, inseguro, hipocondriaco, drámatico, George encarna todas las debilidades que tenemos en ciertos momentos. A mí me gusta ese personaje por eso porque uno puede identificar ciertas paranoias y temores propios en él, la diferencia es que George consigue llevarlos al extremo: ¿creemos que alguien habla mal de nosotros a nuestras espaldas? George no dudará en idear un plan para grabarlos y después enfrentar a los supuestos "agresores"; ¿nos quedamos con una respuesta en la boca? George recorrerá cientos de kilómetros para intentar decirla en el momento adecuado, exponiendose al rídiculo público; mentirá hasta el cansancio, fingirá vidas, será hipócrita y fracasará en la mayoría de sus intentos... nada lo desanima sus pequeñas crisis pasan y el sin sentido de su vida se ve validado por sus pequeñas "actuaciones" diarias, por eso es risible, por eso lo podemos querer como a un coyote al que siempre se le escapa el correcaminos (¿alguien quiere acaso a ese pájaro espantoso, arrogante que siempre se sale con la suya?). George hace del fracaso una manera de vivir, cínica es cierto, pero honesta, como lo es, a pesar de los variados roces que tendrán su afecto por su amigo Jerry, cariño genuino y auténtico que resistirá el egoísmo neurótico de estos entes urbanos.

jueves, abril 05, 2007

El cine

Bueno creo que llegó el momento de dejar cada cosa en su lugar. Es el caso de las reseñas sobre películas que escribo. Hace ya un buen tiempo que colaboro en una revista virtual sobre cine, la revista no ha hecho si no mejorar al igual que el número de lectores y el resultado es visible en www.ochoymedio.info lugar en el que quedarán mis reseñas de cine (las antiguas también). Hoy subí mis comentario sobre Bluff, la última película nacional dirigida por Felipe Marínez, La ciencia del sueño de Michel Goundry y Letra y música. Recomiendo la visita.

miércoles, marzo 14, 2007

Sobre lo que escribimos


Desde mis años universitarios cuando de una u otra forma entendí que no todo el mundo escribía, ni pensaba en historias para llevar al papel empecé a vivir, junto con amigas mías, la paranoia de no ser leída. Este malestar es fácilmente identificable y se desarrolla desde edades tempranas, consiste, grosso modo en esperar que aquellos que nos quieren o nos aprecian dedicarán tiempo para leernos. Rápidamente descubrimos que esto no es tan evidente, no todos quieren escucharte tu comentario sobre un libro o una película, mucho menos leerte con paciencia. Nuestras antenas se despliegan entonces alertas a estos indicios de "desinterés", "desamor" o cualquier otro calificativo peyorativo que se nos ocurra. Creemos quizás que aquel que nos lea nos leerá también de otras maneras, navegará en nuestro interior, recorrera vías inusitadas. Mientras escribo esto entre el sarcasmo, la risa y la tristeza, no puedo dejar de sentirme culpable por las muchas veces que dejo de leer a aquellos que me importan. Ahí está la tesis de mi amiga que no he abierto, el último correo que no he podido leer con calma, el post reciente que no he mirado etc, etc, y sin embargo, cada uno de ellos me importan y la lista podría multiplicarse. Al escribir esto también pienso en algunos que quisieron leerme hasta saciarse, hastiarse y hastiarme, invadiendo mis diarios, esculcando mis cartas. Otros me escribieron, me volvieron personaje de sus cuentos e hicieron de mi un ser de papel al que querían "re-crear" pero no acompañar a caminar. Finalmente, quedan los que se han sentado a mi lado y me han leído con paciencia mientras escuchan mis palabras, mis amigas, visitas inesperadas, amigos queridos que están lejos y que se han sentado silenciosos a mi lado. Cada uno de esos momentos lo atesoro en mi corazón. Cada uno de esos momentos me devuelve la sonrisa cuando miro todo lo que aún no he escrito... como hoy, que abrí mi correo y alguien me había leído cuidadosamente y me lo hizo saber.

París, te amo

Nunca creí volver a sentir ganas de querer salirme de una película, París, te amo, lo logró. La idea de realizar pequeños cortos de aproximadamente seis minutos sobre París, a mi modo de ver, fracasó por completo. La película es aburridorsísima de ver, nada justifica esa secuencia de historias (a parte de que ocurran en la misma ciudad) y todo se siente pegado con babas. A la falta de ritmo y cohesión (indispensables para mantenerlo a uno sentado tranquilo durante dos horas) se le suma el hecho de que estos pequeños cortos parecen ejercicios de universitarios: clichés trillados, giros vistos una y mil veces, estereotipos etc. Aún los originales pecan por eso mismo por querer ser "muy originales". Da tristeza y casi pena ajena ver semejante cantidad de buenos actores (por lo menos reconocidos) interpretando estos seres vacíos, repetitivos o tan poco interesantes (uno de los momentos de mayor decadencia es el corto de la familia de mimos en París, ya para llorar). Claro, puedo señalar una, quizás hasta dos historias que me gustaron un poco pero 10 minutos de película, estamos todos de acuerdo, no son suficientes para salvar nada. Recomiendo vivamente abstenerse de verla o, en su defecto, esperar alquilar el DVD para poder adelantar lo que uno desee. Dicen algunos que las dos últimas historias son buenas me quedaré con la inquietud porque no solo sentí el impulso de quererme salir del cine, con decisión lo hice y no me arrepiento.

jueves, marzo 01, 2007

Últimas lecturas.....


Durante estos días he estado sumergida en la lectura de unos libros que ya había leído: Delirio de Laura Restrepo y La ciudad y los perros de Mario Vargas Llosa. Volver a leer un libro siempre es una experiencia grata porque recordamos lo que sucedió durante esa primera lectura y nos maravillamos o sorprendemos con cosas nuevas. Es como hablar con un viejo amigo, alguien de quien conocemos las historias, pero que siempre puede contarnos algo nuevo...
De Delirio me sorprendió que había simplemente borrado a ciertos personajes, poco o nada me importaron los avatares de los amigos del Midas, ya prácticamente ni recordaba los episodios con estos muchachitos "bien" y eso que hay asesinato de por medio y que a muchos de mis alumnos les impresionó eso... Leí recordando cuando me había acercado por primera vez a esa historia en un apartamento frío de la Macarena, empachandomelo casi de una sentada, maravillada porque Laura Restrepo había entendido bien la lección que dejó Marvel Moreno en suu literatura, aquella que las mujeres intuímos: que nuestra historia no empezó con nosotros, que ni siquiera somos únicas y originales sino que cargamos sobre nuestras espaldas, y peor aún, en nuestra psique todo el pasado familiar. Herederos de taras y temores intentamos enfrentarnos al mundo... por el camino, con suerte, encontraremos quien nos quiera amar y nos acepte con nuestro fardo y aunque el amor es incapaz de curarlo todo si se aligera el equipaje cuando alguien nos acepta como somos.
Cuando leí ese libro la primera vez, el frío de las baldosas de mi casa lo traspasaba todo y se me adhería los huesos... quería una casa con sol y aire, quitarme la chaqueta y los guantes con los que deambulaba por los corredores. Es el año que recuerdo más frío en Bogotá, ha sido uno de los más tristes que he vivido...
Ahora, descalza contra el tapete siento que los fardos ya no pesan casi y que en la madrugada, un inesperado abrazo, puede devolverte todo el calor perdido....

Pequeña Miss sunshine


Pequeña miss sunshine es lo que podría considerarse un road movie, y como tal cumple sus características esenciales: tras un largo viaje en carretera la vida de los personajes ya nunca será la misma. Basta recordar ciertos ejemplos de este, ya considerado, género cinematográfico: Easy rider, Thelma y Louise, Y tu mamá también, entre muchos otros.
La familia Hoover acaba de recibir la noticia de que su miembro más joven, la pequeña Olive, ha sido seleccionada para participar en concurso de bellezaque tendrá lugar en la lejana California. No es un buen momento, el hijo mayor lleva meses sin hablar, el tío gay vive con ellos tras su intento de suicidio y el trabajo del padre se encuentra en la cuerda floja. Sin embargo, Olive está ilusionada y su abuelo, rockero y cocainómano, quien la ha entrenado está decidido a que se cumpla el sueño de su nieta. Por si el cuadro o fuera ya lo bastante extraño la pequeña Olive no es, para nada, la típica niña que suele participar en este tipo de concursos: regordeta, poco femenina y con unas gafas enormes es difícil imaginarse que pueda ganar. La familia decide dejar a un lado sus problemas y parte en pos del ansiado (y poco probable sueño). Los contratiempos no tardarán en aparecer, los hay materiales , el carro que no funciona bien, y los personales porque es bien sabido que en este tipo de situaciones lo primero que aflora son las consabidas tensiones familiares. A medida que avanzan en su recorrido cada personaje deberá enfrentarse a un temor interno, a la causa de su sufrimiento u obstinación de los últimos meses. Sucesos inesperados salpican está tragicomedia que terminan por Los unir a la familia; para su sorpresa, terminan por descubrir, que ha pesar de sus múltiples diferencias hablan un lenguaje común.
Yo no diría que es una película innovadora y que el espectador deba prepararse para grandes cosas. Se trata, en realidad, de una historia sencilla que ya ha sido contada muchas veces. El punto a favor son algunas actuaciones creíbles y sostenidas y sin duda, el giro del final, que pretende romper el estereotipo típico del final predecible de película gringa, no hay grandes discursos pero si una reivindicación divertida, un verdadero festejo familiar que arranca más que sonrisas…

El regreso

A veces nos detenemos a escuchar, escucharnos... y olvidamos seguir contando nuestra historia. Hora de regresar....

domingo, enero 07, 2007

El viaje y el silencio


Silencee el relato de mi viaje cuando literalmente me quedé sin palabras....
De alguna manera todo me empezó a parecer tan surreal que ya no sabía cómo detenerme para contarlo: ¿un cuento, un reporte, una descripción...? Se me mezclaban palabras y posibilidades en la mente y no logré resolverlo. Tampoco sabía cómo detener la marcha cuando las cosas sucedían tan rápido.
Al final, ya de regreso para mi casa, tengo una suseción de imágenes y situaciones que me acompañán. ¿Cómo integrarlas ahora con una realidad que parece haberse quedado detenida en mi espera?, ¿cómo unir los dos plano de realidades?
Desde mi llegada me hago esa pregunta...
Sucesión de imágenes:

-Al llegar a la estación veo que el tren est´arrancando. Me subo agitada, ya ahí, recuperando el aliento me dicen que no va para Gaya así que salto de ese tren en movimiento, esperando que me hayan dado la información correcta, y produciendo las risas de los que esperan en el suelo. Entre ellos está Elad, que también se sonríe, y que a partir de ese instante se unirá a mi historia.
- Camino detrás de Elad y Taj.... Elad tiene 29 años, es isrealí y se ha convertido en monje budista, he cambiado mis tiquetes para quedarme con él y asistir a unas ceremonias que no imaginaba, Taj tiene 15 años, es musulman, y está decidido desde su corazón de oro, a no abandonarnos hasta que no quedemos bien ubicados.
- Elad y yo caminamos por Bodhgaya a las 3 de la mañana, las calles desiertas, iluminadas por algunas luces de neón... Elad se cubre con su chal rojo, un perro se nos acerca ladrando, Elad le habla en un lenguaje incomprensible para mí, el perro, manso, se aleja....

lunes, diciembre 25, 2006

Varanasi

Sigo aqui, cada dia de viaje parecen miles de dias por la cantidad de emociones y experiencias. Hoy mi dia empezo temprano porque decidimos junto a Lisa y Maria ir a ver el amanecer junto al Ganges. Alli estuvimos en silencio despertando al tiempo que esta ciudad.. Varanasi despieta con cantos, oraciones y banistas que se dirigen a las aguas del Ganges sin importar el frio. Uno tras otro se suceden mientras otros cantan, las piras funerarias no detienen su fuego y otros lavan ropa. Vida y muerte. Las ofrendas florales pero tambien las basuras navegan por las aguas del rio... no importa que pase o que se escucha solo se siente paz frente a ese rio manso banado por la luz rosada del amanecer.
Hoy despedi a mis companeras de viaje hasta este momento y he quedado, por primera vez en dias, sola. La ciudad se encargo de acogerme rapidamente y termine contemplando el atardecer desde un bote durante un concierto precioso. Todo era tan bonito, tan perfecto, que me senti feliz y avergonzada de presenciar tanta belleza. Por la noche, durante la ceremonia a Shiva (del cual ya parezco devota) una belga adorable me invito a comer y asi se cerro el dia en Varanasi antes de partir rumbo a Gaya y Bodhyaga. Sera una separacion corta porque debo regresar a esta ciudad antes de seguir hacia el norte...
Se que todo lo que cuento parece endulzado con una paleta de colores suaves, no lo cristalizo completo porque aqui se encuentra todo... escupir parece ser el deporte nacional y a los pitidos interminables se une el coro celestial de escupitajos, tampoco hablo del polvo y el desorden, de que en una ciudad de mas de un millon de habitantes no hay semaforos sino policias que se ubican unicamente en los rond point. Tampoco hablo de la pobreza quizas porque no me impresiona mucho porque convivo con otra mas triste y dolorosa en mi pais y esta me parece diferente y sobre todo me parece que es vivida de otro modo. No hablo de las vendedores que se acercan porque he pasado vacaciones en Cartagena donde son mucho mas incisivos que aqui donde basta un gesto firme para alejarlos... no cuento de los olores porque pocos me molestan y mas bien me agradan, empezando por mi propia piel que aqui huele diferente y parece banada en flores. No me detengo en los edificios que se descacaran, ni en las bicicletas que van a arrollarte ni en ninguna de esas cosas porque hoy un hombre hablo conmigo en las escaleras y me honro por ser profesora
"porque yo respeto mucho a los profesores" y casi me hace llorar con ese gesto tan limpio y simple. Y porque solo siento amabilidad y coherencia en medio de tanto desorden. Por alguna extrana y miteriosa razon es como estar en casa... Le dire eso si, a la usuaria anonima, no tan anonima, que claro que puede esperar la foto en Sari y que es una lastima que no este pudiendo subir fotos porque en este pais es dificil no transmutarse (como ya me sucedio). El espiritu hippie que habia en mi, tal vez no muy escondido, se esta regodeando por estas calles, lastima que no pueda banarme en el Ganges porque creo que podria enfermarme mortalmente (mi fe no es tan fuerte aun para soportar tantas bacterias)....

domingo, diciembre 24, 2006

Navidad en Varanasi

Varanasi... las palabras se quedan cortas para hablar de la magnificiencia de esta ciudad tan particular. Dificil explicar como en medio del caos de sus calles, de esa sensacion de que tu rickshaw al fin se volcara, o se estrellara, o matara a alguien, o de los pitidos sin fin, solo se sienta calma. En Varanasi recorri unas calles que me parecieron iguales a las de old Delhi, pequenas, laberinticas. Sin embargo, uno de esos callejones deparaba la sorpresa: tras la oscuridad se abria, magnifico e imponente, el Ganges. No hubiera necesitado saber que se trataba de un rio sagrado, con verlo se intuye de inmediato. Esplendido y tranquilo recorre Varanasi y uno queda obnubilado de verlo. La ciudad se arrodilla ante el, convive con el, es la sangre que hace latir este corazon mistico que es Varanasi. Desde las multiples escalinatas bajan personas a banarse en sus aguas, a tomar de ellas, a llevar ofrendas en un movimiento constante y diario. Y tu, tu miras... como aqui la muerte y la vida se funden en un solo abrazo porque mientras te sonries con el banista que esta blanco de jabon, limpiando sus culpas, su cuerpo, con toda la inocencia de un nino, tambien ves, en un instante que queda grabado en tu memoria, el torso calcinado de un hombre al que le estan dando la vuelta en una de las piras, mas alla asoman los pies de otro al que ya se le ha quemado el cuerpo y mas cerca un hombre lava las vacas que se han metido a lavarse. Todo esta ahi, cerca, fluido, simbiotico y todo tan extranamente tranquilo y puro. En la tarde se le canta a Shiva y se hace un larga ceremonia frente al Ganges con fuegos, con fruta y caracolas marinas y en medio de los cantos de colores es dificil no sentirse frente a un acontecimiento antiguo y sagrado. Ellos tambien tienen una comunion pero es de platano y zanahoria.
El hombre santo te la otorga con una gran sonrisa y el mundo parece detenerse por un instante entre el incienso, las flores y los parasoles brillantes.
En Varanasi cohabitan religiones y cultos, aqui cerca esta el lugar donde Buda dio su primer discurso y sus calles las recorren monjes tibetanos. Asi que la parsimonia de unos, se une al bullicio de los otros y todo cohabita aqui donde tome una foto de jesus, shiva, sai baba (el antiguo) y buda juntos en una pared....
Al final, solo queda la busqueda del hombre por un sentido, por una fuerza superior que otorgue fuerza para soportar la vida. En Varanasi parece posible creer...
El ganges recorre Varanasi llevandose los pecados, las culpas, trayendo purificacion; sobre sus aguas pequenos barquitos de hojas cargan velas encendidas con los deseos que le enviamos esperando que lleguen a buen puerto, en la oscuridad, los ves recorrer cautelosos las aguas, entre ellos iba el mio...

En Nueva Delhi

Lisa me llevo de la mano a descubrir Nueva Delhi y yo me deje llevar (en este pais donde no puedo poner tildes). No hay como descubrir un nuevo lugar con alguien que lo ama y tuve la fortuna de entrar a esta enorme ciudad con alguien que la quiere y aprecia. Todo cambia entonces porque cada calle se carga de significado y afecto, porque te llevan a los mejores escondites, a los lugares ocultos de comida y tu sigues embelesado al que te guia con tanta pasion. Los amaneceres en la India son como en las peliculas, desde el balcon veia una niebla tenue que lo envolvia todo. En la calle, es cierto, que hay mucho polvo pero a mi me parece parte de todo, y todo me ha encantado desde los rickshaw, estas motos con carroza por las que te movilizas por toda la ciudad, la fantastica comida, las calles laberinticas llenas de sorpresas, la cantidad de olores, los ojos de los hombres.

miércoles, diciembre 20, 2006

Nueva en Nueva Delhi

Tras avatares insospechados amanezco al fin en Nueva Delhi... supongo que mi cuerpo no entiende aún ni qué hora es porque ayer me pasé el día dentro de un avión. Atrás quedó París y las largas caminatas en compañía de Felipe. Las aventuras rumbo a la India empezaron en el aereopuerto con el señor que se me acercó nervioso y me pidió que le le llevara una maleta, esto suena mal, yo sé, pero tenía una historia adecuada para sustentar su pedido y la cosa no parecería tan grave si no fuera porque crecí en Colombia y miles de historias se me cruzaron por la cabeza, dudé y dudé... En esencia me la pensé porque dos días antes, en París, había tenido una larga charla sobre la necesidad de abrirse a los demás, recuperar la fe perdida... y en medio de esa charla un argentino nos abordó para hablarnos y el uruguayo, que trabajaba en el bar, nos regaló una ronda de cervezas. Pero esto era otra cosa y al final temí y no le hice el favor y seguí a mi sala de espera con lágrimas en lo ojos porque había sentido temor de ayudar a alguien y porque no sabía si era cierto o infundado y me entristeció no conocer la diferencia.
La sorpresa del vuelo fue destapar la comida del avión y aventurarse en masas amarillas, confituras rojas y sentir sabores nuevos y extraños que me parecieron todos deliciosos. Abajo, atravesabamos montañas nevadas, planicies interminables y después, ya de noche, ciudades como pequeñas arañas de luces en medio de la oscuridad. Llegué a Nueva Delhi a la 1 de la mañana, tras enfrentarme a la salida del aereopuerto con su contraste con el interior, logré subirme a un taxi. Mi vecino de avión me había advertido que manejaban a la izquierda, como los ingleses, y por eso no me dió tanta impresión subirme en ese taxi que podría haber sido de un paisa, por lo colorido y lleno de imagenes religiosas pero manejado al revés. Medio asustada me subí con ese señor con el que escasamente me entendía y que parecía más perdido que yo. Comencé a relajarme, todo parecía bien... y entonces, al carro de adelante literalmente lo arrasó un camión. Ahí delante de mis ojos lo arrugó como a un papel.
Silencio.
Después de eso duré una hora perdida con el taxista, deteniendonos a pedir indicaciones a porteros qe parecían todos un Nestor Eli cubiertos con ruanas y guantes pero que me hablababan en una lengua desconocida y en realidad ni me hablaban sino que se dirigían al chofer y yo sin entender nada, confiando en que él sí entendiera algo. Lisa, mi salvadora, estuvo pendiente y entre ella el celular me rescataron en la madrugada de Delhi y ya estoy aquí, inciando el viaje, rumbo a conocer la ciudad que se adivina desde este balcón donde me han acogido.

lunes, noviembre 27, 2006

El Colombian dream

A la última película de Felipe Aljure la estoy esperando desde cuando vi el estreno de La gente de la universal en 1993. Esa primera película levantó todo tipo de polémicas y comentarios, a mí me encantó cuando la vi y la he vuelto a ver muchas veces con el fin de comentarla con mis alumnos. En clase la película produce la misma impresión que cuando fue estrenada en cines, a unos les gusta mucho otros la detestan. No es un fenómeno difícil de entender si se tiene en cuenta que Aljure rompe con muchos esquemas establecidos y aceptados y porque su visión irónica y satírica del país no siempre es del agrado de todos. El colombian dream, en ese sentido es más de lo mismo, no lo digo para nada como crítica, sino que es posible rastrear varios de esos temas y posibilidades de enfoque que abordó Aljure en esa primera película en esta segunda, estrenada tras tan larga espera.
El primer recurso interesante utilizado en la película es la creación de un narrador, en este caso se trata de un niño de catorce años, el alma de un abortado que espera desde la suerte de limbo en el que se encuentra el momento en que podrá reencarnar. Este particular narrador omnisciente nos acompaña con su voz en off mientras explica o complementa las acciones con comentarios precisos y creando desde su aparición al inicio ese aire tan especial y surrealista que caracterizará muchos momentos de la película.
Es cierto que durante la película se utilizan muchas técnicas visuales, también lo es que ocurren muchas cosas y que hay un gran número de personajes, que la película es larga y que es difícil digerirla toda con verla una sola vez, nada de eso me extraña si a un realizador como Aljure le tocó esperar diez años de ires y venires para poder sacar su película , vaya uno a saber cuándo pueda salir la próxima, así que ese esfuerzo por contarlo y decirlo todo no solo es válido por estas razones prácticas sino porque además le imprimen un sello muy personal y original a la película, casi diría yo que esos son precisamente sus los aciertos. La historia central de la cual se desprenden todas las demás historias paralelas, es la de tres adolescentes que terminarán cuidando un cargamento de pepas sin saber los múltiples problemas que les acarreará involucrar sus destinos con el de los traficantes de este tipo de droga. A primera vista pareciera, entonces, tratarse de una película más sobre narcotráfico y droga en Colombia, pero que no se equivoque nadie porque El colombian dream no se parece a lo hecho en otras producciones nacionales. Primero, el tipo de droga, no estamos aquí ante la cocaína o la marihuana, las pepas de colores ingeridas por los personajes los sumergen en viajes sicodélicos que van acorde con muchas de las imágenes y colores utilizados en la película. Por otra parte, no hay ningún tipo de juicio moral o aprendizaje que pretenda dejar la película como ocurre con otras cintas nacionales. El espectador es invitado a sumergirse en el vértigo de esta aventura en la que presenciamos: el despertar sexual en la adolescencia, lo que ha hecho el dinero fácil, la explotación de los medios, la tradición de violencia en el país, la imposibilidad de ciertos amores y muchas otras historias que se entrecruzan entre el frenesí, el humor y los diálogos cargados de expresiones colombianas. Aljure realiza juegos de cámara, cruce de planos, incluye video clips, en fin, no se guarda recursos posibles. Pero tanta pirotecnia no nos aleja de un relato que aunque nos saca muchas carcajadas también nos produce tristeza porque termina por mostrar un retrato del país y de la manera como muchos de lo sentimientos emergen en él, país de amores convulsos y silenciosos, de humor y ternura pero también de traiciones, muertes y sin sentidos. Me podría detener en varias escenas que me parecieron memorables pero más que intentar diseccionar la película prefiero hacer una invitación por dejarse seducir por esta película acelerada y colorida, por este retrato fresco y doloroso que nos invita a mirarnos desde otro ángulo, desde un lugar sin discursos maniqueos, sin soluciones milagrosas pero en el que, bien que mal, se mantiene la alegría de vivir, la ilusión de un mañana mejor y la fe en el que el amor, por qué no, aunque pueda ser nuestra perdición (como le ocurre al duende) pueda abrirse, como lo muestra el final, como un atisbo de esperanza y nuevos comienzos.

martes, noviembre 21, 2006

Las audio respuestas

Tras descubrir que mi tarjeta de crédito robada nunca fue cancelada o bloqueada a pesar de que llamé varias veces a rectificar que se hubiera hecho la operación y tras atacar durante varios días la contestadora de una embajada con el fin de solicitar una visa creo que soy experta en esto de los aparato que contestan llamadas... He aquí un relato que condensa mi aprendizaje:

Marcas el teléfono señalado.
-Hola, se encuentra usted comunicado con la audio respuesta del Banco central
Si desea acceder a nuestro servicio marque 1, en caso contrario marque 2
- Ingrese por favor su número de identificación y después oprima la tecla número
- ingrese su clave secreta
-¿Considera usted que su clave secreta es del todo secreta? en caso afirmativo marque 1, si tiene dudas marque 2
- ¿Desea usted cambiar su clave en este momento? en caso afirmativo marque 1 en caso contrario marque 2
- Si desea continuar marque 1, si desea pensar mejor las cosas marque 2
- Si desea realizar una transacción marque 1, una consulta marque 2, una revisión marque 3, una discusión marque 4, un aprendizaje marque 5
- Si esta seguro de que desea hacer un pago marque 1 de lo contrario marque 2 para regresar al menú anterior y oprima 5.
- Si desea pagar su tarjeta de crédito marque 1
-Si desea pagar el valor mínimo pague 1, el valor total marque 2, otro valor marque 3, otra transacción marque 4 o marque cinco, regrese al otro menú y marque 4 para discutirlo.
- Escriba el valor que desea pagar y oprima la tecla número.
- El valor que marcó fue doscientos mil pesos, ¿está seguro? marque 1 si cree que sí, marque dos si no lo está, marque tres si sí está seguro pero duda de que posea ese monto en su cuenta, marque 4 para solicitar un préstamo express
- Lo sentimos esa opción se encuentra temporalmente fuera de servicio
- Ingrese su número de cuenta
- Ingrese su fecha de nacimiento
-¿Desea realizar una transacción? marque 1 para comenzar, dos para ingesar de nuevo sus datos, 3 para hablar con un representante del servicio al cliente que se encuentra ocupado y puede demorar más de veinte minutos en atenderlo, 5 si desea hacer otra cosa
Se repiten muchos de los pasos anteriores hasta que se escucha con claridad.
- Su transacción fue realizada de manera exitosa pero para confirmarla se requiere la autorización del banco sírvase dirigirse a la oficina más cercana, gracias....
Son las diesciete, cuarenta y cinco y veinte segundos pip, pip, pip, pip...

El humor de Juana

Una escena familiar, durante la comida Maya dice:
-Mamá di mora
-mora
-Mañana te enamoras
- Mamá di casa
-casa
-Mañana te casas
- Mamá di pelota
- Pelota
-Mañana te empelotas (único que de seguro se cumple)
Juana complementa:
-Mamá di piscina
-piscina
- Mañana te caes en la piscina, te empiezas a ahogar y llega un pato te agarra y te
echa a la basura....
- Mamá di ojos
-ojos
- Mañana te levantas la camisa y tienes ojos en la barriga
Y Juana se quedó riendo un buen rato por sus ocurrencias. Yo, perpleja, me pregunté si haber leído a Ionesco durante el embarazo habrá dejado así a la niña...

jueves, noviembre 16, 2006

Las elecciones


Durante un día normal veo infinidad de elecciones posibles, posibilidades que se escapan, puertas que al cruzarlas lo hubieran cambiado todo: el taxi que no alcancé a pescar, la camisa que olvidé en el closet, la palabra que dije en lugar de la otra.
Tantas, tantas posibilidades... Pessoa se lamenta por "aquellos que no fue" a mí a veces también me pasa...

Una canción

Influencia
Charly García


Influencia
Influencia!
Puedo ver..y decir
Puedo ver y decir y sentir
Algo ha cambiado
Para mi no es extraño
Yo no voy..a correr
Yo no voy a correr ni a escapar
De mi destino
Yo no pienso en peligros
Si fue hecho para mi
Lo tengo que saber
Pero es muy difícil ver
Algo controla mi ser
En el fondo..de mi
En el fondo de mi veo temor
Y veo sospecha
Con mi fascinación nueva
Yo no se..bien que es
Yo no se bien que es vos dirás
Son intuiciones
Verdaderas alertas
Debo confiar en mi
Lo tengo que saber
Pero es muy difícil ver
Si algo controla mi ser
Puedo ver y decir y sentir
Mi mente dormir bajo tu influencia
Influencia..
La ra la....
Tu influencia..
Tu tu tu.... La la la....
Una parte..de mi
Una parte de mi dice Stop!
Fuiste muy lejos
No puedo contenerlo
Trato de..resistir
Trato de resistir y al final
No es un problema
Que placer esta pena
Si yo fuera otro ser
No lo podría entender
Pero es muy difícil ver
Si algo controla mi ser
Puedo ver y sentir y decir
Mi vida dormir
Esta extraña influencia
Influencia...
Puedo ver y decir y sentir
Mi vida dormirse bajo tu influencia
Influencia...
Esta extraña influencia..
Esta extraña influencia..


Ese es Charly, señalando con precisión el placer que puede encontrarse en el dolor "qué placer esta pena", hablando de las influencias que pueden ser tantas y tan variadas: ideas fijas, pensamientos recurrentes, un sentimiento que no quiere partir, algo nuevo que nos atrae...

viernes, noviembre 10, 2006

Gregorio, una historia de desamor

Gregorio es un belga. Viviendo en Madrid y trabajando de mesero conoció a una argentina. Se enamoraron. Ella debía regresar a su país pero juntos decidieron idear un plan para preservar el amor. Para Gregorio no fue dificil decidir dejarlo todo e irse a vivir a la Argentina con ella, siempre ha sido un hombre de movimientos, cambios y fácil adaptación. Por esa misma razón su español es fluído. Ella se fue primero. Gregorio se quedó trabajando y ordenando sus cosas. Pocos días antes de partir recibió una llamada sorpresiva: "mejor no vengas, yo creo que es mejor dejar las cosas así". Era de no creerlo. Gregorio, decidido, viajó de todos modos. "Es cuestón de que nos veamos" pensaba, "la distancia enfrió un poco las cosas pero... al vernos quizás todo vuelva a ser como antes". Llegó a Buenos Aires los días en que el calor subió de manera vertiginosa, despistado, indeciso, tenía otros números de teléfono a los cuales recurrir pero nadie parecía estar. Finalmente, llegó a la casa de ella. No hubo caso. Al día siguiente el dictamen fue preciso "se me acabó el amor" , rematado con una frase tremenda " pero s quieres quedate aquí, no hay problema". Sería mejor que te echaran como un perro, que te tiraran la puerta en las narices porque entonces sabrías que aún le provocas algo fuerte pero esa calma sosa, esa amistad caritativa... "que paz, qué horror".
Cuando vi a Gregorio casi no podía modular palabras de la tristeza, sonambulo deambulaba por Buenos Aires con su porvenir abierto, podía viajar, instalarse en otro país, recorrer suramérica, cualquier cosa... pero él solo quería parar, dormir un poco, lamerse las heridas y contemplar desolado el porvenir derrumbado. Dos días después lo atracaron en la calle, Gregorio se negó a dejarse robar, digo, ya eran suficientes pérdidas ¿o no? Los atracadores lo hirieron con un cuchillo y su día terminó en el hospital. No se preocupen, no fue grave... ese mismo día fue dado de alta aunque la parte del cuerpo que tenía más lastimada pasó desapercibida para los doctores.

miércoles, noviembre 08, 2006

Un domingo


Lo domingos son días de atardeceres azules. El que debía de esta semana: Juana contemplativa.

Maya y el amor



Las preguntas de Maya, en su mayoría, logran sorprenderme por diferentes razones... me recuerdan muchas veces que aquello que considero obvio, o acepto sin preguntarme,no lo es, me devuelve una mirada inquieta, renovadora sobre mi entorno, sobre mi misma y los demás.
Responderle son ejercicios de malabarismo, de intentar descifrar creencias y prejuicios, de sorprenderme de mi propia ignorancia.
Hoy Maya preguntó:
-¿Por qué el amor no se ve?
- Sí se ve- le dije- mira.
La abracé con mucha fuerza. A Maya le dió mucha risa y me acusó de quererla estrangular. Al final, anotó...
-No, mamá, no me demuestres el amor, hablame de él....

viernes, noviembre 03, 2006

Maya pregunta

-¿Mamá, para qué nos sirve la verguenza?

viernes, octubre 27, 2006

Buenos Aires nocturno

Pues sí, no tengo muchos días en la ciudad y de seguro no veré lo más importante, y de seguro me dirán que tiré mi plata que "cómo no fuiste a...", "cómo no hiciste....". Seguro, seguro.... lo que sí es cierto es que he tenido una experiencia personal e intensa con la ciudad. He tenido la fortuna de conocverla de la mano de personas que la han hecho su casa y así, de esa manera intima la he vivido. Lo he tenido todo, fiesta en la casa, salida al bar y salida de fiesta. Yo, hija de la "hora zanahoria" cabeceo mientras llega la hora de salir porque a fiesta empieza cuando en mi tierra ya está acabando. Pero no crean, me repongo pronto y me sorprendo de ir en un bus a las 12 de la noche, entre semana, compartiendo silla con la señora de edad elegante, (mi abuela no saldría a la calle a esa hora en Bogotá). Me gusta esta ciudad viva y despierta en la noche. Caminamos y caminamos y los porteños son felices diciendote cosdas, haciendote propuestas. Siempre me pasa lo mismo, pienso "pero no son tan guapos, qué va... pura fama" y tras ese pensamiento siempre se materializa alguno que me quita el aire... Es que ni siquiera es cuestión de que me gusten, es que se siente uno enamorado inmediatamente... claro, así de rápido pasa pero devuelven la fe, como un milagro, como un ángel... como una aparición divina.
Esas son las noches en Buenos Aires, a mí me ha tocado buena música, buenas presencias, buenos aires...

jueves, octubre 26, 2006

Cronica de un jueves


Camino hasta Puerto Madero para ver el río de la Plata y conocer la Costanera. Ahí está el río, un tanto olvidado, recorriendo apacible el tramo que le ha sido asignado. Ahí, a su lado, se levantan gigantescos edificios, torres de babel, imponentes y costosas y como en latinoamérica los contrastes siempre están a la orden del día, a los pies de esos colosos es posible comerse "un churrasquito" porteño, caminar al lado del agua (hay que decir que aquello de "la basura en su lugar" es desconocido para muchos argentinos) y llegas, de pronto, a la Costanera y de repente todo es verde, apacible y se escuchan los cantos de los pájaros.
No me quedé mucho porque tenía una cita programada... En el taxi, el conductor me reveló que el martes fue el día más caluroso en no sé cuantos años. lo creo porque el termometro llego a casi 37 grados, pero lo increíble es que ayer bajo a 10 grados y que también, dice él, así se batió otro record. Yo me reía porque de alguna manera me sentía ocilando también entre extremos muy opuestos.
Almorcé en casa con los chicos y salí acompañada por Gomar en busca de películas hacia la avenida Corrientes.
Libros, películas, toda suerte de tesoros se materializaron ante nuestros ojos en esa calle de colores y avisos. Hice muy buenas compras y el día cada vez se sentía más soleado.
Gomar escucha y atiende, es una presencia tranquila y cálida que acompaña con firmeza.
Desde el bus en la plaza de mayo vi una especie de conglomeración. Me demoré un poco en recordar que los jueves es el día en que las madres (abuelas) van a protestar por sus hijos desaparecidos durante la dictadura. Ahí estaban ellas con sus pañuelos blancos en la cabeza. ¿Qué impresiona más? ¿que estén ahí todos los jueves, puntuales, tercas, decididas incansables o que sigan sin decirles nada después de tantos años? Y por último, ¿qué duele más, todo lo anterior o que los turistas se abarroten para tomarles fotografías como si fueran una atracción más? "Ves Carmen, ahí está el nene con Mickey mouse y más allá Alberto con las abuelas de la plaza de mayo, qué lindo, ¿no?"
A medida que avanzabamos aparecían nuevas sorpresas: un libro del que habíamos hablado, una camisa de un cantante del que vimos algo la otra noche. .. Me encantan esos instantes en que uno siente que el universo confabula para hablarte, todo se ordena parece estar ahí acompañando tu vida, tus decisiones, tus pensamientos. En medio de todo eso nos detuvimos en la calle a comprar otra película y seguimos nuestro camino. Una cuadra, dos cuadras... En una vitrina vislumbré el documental de Cortázar que anhelaba, ahí, ante mí, separados por un vidrio y un "regreso después". Decididos a culminar con el tesoro en la mano buscamos un locutorio para poder llamar al dueño de la tienda. Un cruce y apareció el obelisco majestuoso... Ahí estaba.. "señor, por favor tomenos una foto". Haciendo gala de su sentido común, el amable argentino, tuvo a bien tomarnos una foto a los dos, SIN el obelisco... de alguna manera logró que solo se viera la calle y nuestra cara de pose... tras semejante desatino solo nos quedó reírnos y tomarnos toda una serie de fotos divertidas hasta que Gomar logró que el obelisco pareciera un palito que sale de mi sombrero... así fue.
Entramos al locutorio y entonces descubro, con horror, que no tengo la billetera... Cambio de planes, devuelta incrédula, no puede ser. Así fue, tras el pago de la última película alguien más vivo que yo, alguien que no tenía su atención dispersa sacó la billetera con cuidado de mi bolso. Adiós pesos, adiós licencia de conducción, carnet del colegio, dólares, fotos de mis hijas y mías... adiós.
Devolverse a casa.
Por el camino yo tenía risa porque Gomar se encargaba de utilizar toda clase de artilugios para hacerme reir. Entre ellos me recordó que cuando un niño se golpea, la madre, compadecida, lo peina... "ya, nene, ya..." y le pasa la mano por el pelo mientras le acomoda la camisa. No importa cuánto sangres o cuánto duela "ya.. nene", duele pero estás peinadito y bien vestido. Pues sí.... Yo estaba peinadita, así que qué más da.
Cancelé tarjetas (la señorita de Mastercard casi se pone a llorar de la tristeza de que me hubieran robado. Ante la risa de todos me hizo terapia y me consoló por 20 minutos "y para todo lo demás existe mastercard), traté de burlarme... no estuve sola en el trance y en estos días que han sido tan simbólicos y tan cargados de significados. En estos días que el pasado parece materializarse para recordarme cosas, sentí que el robo lo había producido yo... una alerta, quizás, pero sobre todo es una liberación más, un soltar... olvidar... dejar atrás...
Ahora estoy en la casa y el día no ha terminado aún.
Esperemos, con calma, lo que depare la noche...

Divagaciones sobre el amor en la Costanera


Supongo que es inevitable que nuestro primer amor marque un párametro.
Es decir, antes de eso no sabemos mucho de qué o cómo es el amor; tenemos en la cabeza una mezcla de ideas que nos han proporcionado las telenovelas, las canciones, hasta alguna novelita rosa... no es gran cosa y todo es parecido. Nos enamoramos casi que con la intención de cumplir con lo que creemos es el amor, nos enamoramos para hacer la tarea aunque al comienzo no sepamos bien quién o qué es el otro. Ya está, es nuestra primera relación. Somos adolescentes y nos encontramos a tientas en esto que apenas se inicia. No conocemos las reservas, los temores son otros, temor a lo desconocido quizás pero no a ser lastimados o abandonados. No poseemos aún ese registro. Yo escribía cartas de amor diarias ( y las recibía) competía por llenar hojas con "te quiero mucho, mucho, mucho..." 2000 muchos, 2500 muchos ¿quién compite contra eso?. Todo era torpe, pero todo era pasional e intenso. Para algunos esa primera relación fue corta y rápida, aprendieron pronto que el amor puede ser volátil y pasajero, otros terminaron rápidamente heridos... cada uno con su historia. Mi primer amor fue muy largo. Me enamoré de la idea del amor, primero, después necesité un apoyo para sobrellevar momentos dificiles, como sea, los meses se fueron sucediendo uno tras otro y se convirtieron en años. Aprendí cosas buenas y malas y desde allí comencé a catalogar a los que siguieron... Me da la sensación de que todos hacemos un poco lo mismo, juzgamos desde lo que conocemos, amamos desde ahí: "Él no me juzga como...", "él sí me oye no como...", etc.. La lista puede ir al infinito... En el otro nos redescubrimos pero a veces esa mirada nos devuelve solo lo que le permitimos. A veces siento que todas las relaciones se encadenan unas tras otras y que solo cuando nos detenemos realmente e intentamos llegar al inicio, al momento en que creamos nuestros paradigmas de amor podremos crear o vivir algo nuevo.

miércoles, octubre 25, 2006

Una cancion

De esas que dan vueltas por la cabeza, hoy me la pusieron en un taxi... yo lo agradecí en silencio....

Brillante sobre el mic

Hay, recuerdos que no voy a borrar
Personas que no voy a olvidar
hummmm...
Hay, aromas que me quiero llevar
Silencios que prefiero callar
hummmm...
Son dos, las caras de la luna son dos
Prefiero que sigamos mi amor presos de este sol
Dejar, amar, llorar,
El tiempo nos ayuda a olvidar
Y allá, el tiempo que me lleva hacia allá
El tiempo es un efecto fugaz
hummmm...
Y hay yeah, hay cosas que no voy a olvidar (hay cosas que no voy a olvidar)
La noche que dejaste de actuar
Sólo,
Para darme amor (3 veces)
Ah...
Yo vi tu corazón,
Brillante sobre el mic en una mano
Y ausente de las cosas, pensaste en dejarlo, y tirarlo
Junto a mi, junto a mi
Hay, secretos en el fondo del mar,
Personas que me quiero llevar,
Aromas que no voy a olvidar,
Silencios que prefiero callar;
Mientras, vos jugás.

Miercoles de lluvia


Entro en una tienda de discos, estoy buscando un regalo. El vendedor entiende lo que quiero y pone a sonar un disco suave. Me decido cuando el local es inundado por una música nostálgica, penetrante. Será el regalo y yo lo quemaré antes. Pago. Cuando salgo el viento helado me roza la cara, gotas de lluvia me salpican. La sorpresa es descubrir que afuera de la tienda hay un parlante y que el vendedor ha dejado el disco sonando. Me quedo parada en esa calle lluviosa mirandolo todo, acompañada por esa música triste. Un instante en el que todo concuerda. La canción se termina, me dirijo hacia Alcorta tarareando otra cosa: "Avenida Alcorta, cicatriz...."

martes, octubre 24, 2006

Dia en Palermo


Buenos Aires, 36 grados:
Caminar y caminar por Palermo, y como soy cursi y tonta me emociona pensar que por ahí estuvo Borges como si la sola intuición de la presencia de ciertos seres lo embelleciera todo. Quizás porque mi mundo también es un mundo de palabras y de libros.
Alan cumplió la promesa que me hizo en febrero en el Tayrona y me llevó a recorrer esas calles de colores que me recordaron tanto a Coyoacán. En realidad estos días han sido un viaje intermitente del pasado al presente. Superposición de distintos tiempos que se confunden. El último llamado de reconciliación con un tiempo que se fue y el avistamiento de un futuro incierto que promete sorpresas insospechadas.
A un lado el silencio, del otro, las palabras que aparecen de improviso.
Día de calor, de descubrimientos importantes, de reencuentros y regalos.
Día de conocer a otro y de tejer lazos con palabras....
Cierro con una cita de Ultimo round, el regalo que Alan me dejó para que no lo olvide nunca:

ANTES, DESPUÉS

como los juegos al llanto
como la sombra a la columna
el perfume dibuja el jazmín
el amante precede al amor
como la caricia a la mano
el amor sobrevive al amante
pero inevitablemente
aunque no haya huella ni presagio

Buenos Aires, cronica de viaje

Temperatura, 33 grados...
Buenos Aires se despliega bajo un cielo azul, sin nubes. El sol baña los balcones, las fachadas en piedra... Desde que llegué no he parado de caminar por sus calles. A veces me demoro en entender que estoy aquí, es un poco como estar en casa, a ratos, y todo parece extrañamente familiar; sin embargo, de repente, encuentro una esquina que me sorprende, un afiche que me recuerda que estoy aquí en esta ciudad que ha habitado mi mente a través de los libros y la música. "Buenos Aires, Buenos Aires, humedad". Desde la casa de Camila salgo a vivir estos días que se multiplican por mil, que se abren en abanicos de posibilidades donde todo ocurre: como el domingo, cuando en la mitad del mercado de San Telmo me encontré a una alumna y fue como si dos realidades se encontraran de repente. Tras semejante impacto lo único que se me ocurrió fue terminar metida en un local misterioso escuchando la lectura del Tarot. Salí llorosa porque no siempre oímos lo que queremos pero también salí ríendome porque encajaban muchas piezas de maneras insospechadas mientras caminaba por esas callecitas y conocía a un colombiano que me contaba su vida y me llevaba hasta la Recoleta.
En Buenos Aires me reconstruyo, me reinvento, me rehabito... es como leer una novela en la que soy protagonista.
Hoy la temperatura está alta y yo estoy estrenando vestido.

una historia con moraleja

En el avión me tocó la silla 22 k. Me hice amiga de mis vecinos de viaje y lo que más me gustó es que nunca supe sus nombres. Me sentía en Autopista al sur de Cortázar... ya habiendo perdido el nombre que nos identifica en ciertos contextos. En el avión eramos otros y nos confiamos secretos y nos contamos historias en la tranquilidad del anonimato. El señor de la 22 J nos contó que trabaja en una empresa muy grande que inició en el momento en el que el dueño descubrió la isla de los pájaros. Allí, esta persona encontró grandes cantidades de excremento de pájaro y tuvo la genial idea de venderlo como abono, en esa época no existían los abonos sintéticos. Un barco alquilado, luego uno propio, luego dos, luego tres etc.. etc.. construyó un imperio.
Moraleja: Aún de la mierda pueden salir insospechadas riquezas....

martes, octubre 17, 2006

UNA CITA


Después de todo esto, el sentimiento que tengo respecto a mi padre es el que puedes tener sólo después de conocer a alguien mucho tiempo: el de que en realidad no le conoces en absoluto.

Hanif Kureishi, Con mi oído en su corazón

La palabra y las relaciones

Cuando terminé con mi primer novio él me dijo una frase que me ha perseguido desde entonces, me dijo que no entendía cómo era posible que un día yo le dijera "ya no más" y que eso, tan simple, cambiara todo. Lo que él no podía entender es cómo se pasaba de llamarse todos los días y tener un compromiso con el otro a nada con una conversación. Así es, es cierto y es extraño. Conoces a alguien y ese conocer a alguien es establecer un vínculo nuevo que tendrá sus propias reglas, quizás decidan hablarse de vez en cuando, llamarse para eventos especiales, cada relacón tiene su propia lógica. Con alguien que conoces de repente te sucede algo especial, hay una especie de química, se cuentan cosas, comparten, un día te tocas y ahí empiezan los acuerdos tácitos. La relación marca su propio ritmo y su compromiso, se hablan todos los días, desean verse y de repente ya no es solo desear verse sino que se espera que así sea, se espera que el otro aparezca, se reporte, etc. Lo que me impresiona es que no deja de ser un compromiso de palabra, sincero y simple. Se está ahí porque se quiere, por nada más y cuando uno menos se da cuenta hay reglas, hay límites, expectativas y demás andamiajes propios de la vida con una pareja. Muchas veces se quisiera que no fuera así, que las cosas pudieran ser más sencillas pero querer implica esperar y, sobre todo, es muy difícil amar sin desear construir. Finalmente, has otorgado tu palabra y el otro espera que la cumplas, un día ese compromiso se rompe, no importa de qué manera y la sensación siempre es dolorosa porque pierdes algo. Entiendo lo que me decía ese novio porque realmente una frase, una conversación, una acción, pueden cambiar por completo tu existencia: se acabaron las rutinas, lo que sentías seguro, tu posible futuro.
Las rupturas te dejan solo frente al abismo, frente a un mañana incierto. Pierdes y ganas... nuevas posibilidades se abren ante tí, terminas por redescubrirte y recuperar, vuelves a estrechar tu propia mano y te condueles por la compañía que ya no sientes junto a ti. Unas rupturas duelen más que otras; algunas son definitivas, otras, necesarias; quizás unas más sean transitorias, poco importa, siempre pierdes un pedazo de tí, es un rehacerte en la mitad del camino y reconstruir la historia. Al final, probablemente todo se organice pero hay días que duelen y días en los que es dificil, claro que lo entiendo, resignarse a que de un momento a otro las cosas cambien.

domingo, octubre 15, 2006

Un domingo 2


Una foto inédita: Catica con mirada tierna devela su verdadera personalidad.

Un domingo


Mamás

jueves, octubre 12, 2006

Maya pregunta...

-¿Mamá, porqué cuando los profesores faltan al colegio mandan a otro profesor para reemplazarlo en vez de dejar a los niños ser profesores ese día?

martes, octubre 10, 2006

Maya pregunta...

- ¿Mamá, qué es la vida?


En otra vida...

En otra vida me llamaba Coco y vivía en París. Tenía el pelo largo, larguísimo, casi hasta la cintura, usaba faldas largas y aretes enormes. Me encantaba mi ciudad y caminaba durante horas por sus calles. Tenía un novio con el que me enfrascaba en terribles y largas peleas. Nos gritabamos durante horas... En una de las peleas me jaló el pelo con fuerza, en otra me pegó en la cara. No podía vivir sin él, ni con él... en un acto desesperado colgué una soga de una viga y decidí ahorcarme. Puse la soga en mi cuello, una soga gruesa que me tallaba, y con decisión salté del butaquito que había puesto. Escuché con claridad el crack, sentí la opresión en la garganta y después todo fue silencio y oscuridad. Morirse es desaparecer.
Cuando desperté del sueño que me llevó a esa otra que fuí sentía un sabor a cabuya en la boca.
El dolor en el cuello me duró varios días.

domingo, octubre 08, 2006

Un domingo

El Temazcal


El centro del temazcal es un corazón caliente, un corazón de piedras milenarias en las que la vida chispea.
Dentro del temazcal oscuro, en contacto con la tierra, puedes sentirte enloquecer. Encerrado en ese sitio tus miedos más profundos emergen despacio... Después viene la música, las peticiones, los rezos de un ritual ancestral que busca conectarte con tus orígenes, regresarte a la tierra, regresarte al utéro.
Decides entregarte a tus temores, abrir la puerta del dolor y dejar que todo se limpie lentamente rodeada en la oscuridad de cuerpos que comparten lo mismo, rodeada por bebés que se entregan inmediatamente al calor de ese lugar porque hasta hace muy poco era su hábitat natural.
El ritual tiene u ritmo y un orden. Las puertas se van abriendo lentamente. Cada puerta deja entrar aire, te permite ver las estrellas y el fuego inmenso de afuera, ese que ha calentado las piedras que ingresan al temazcal, las piedras rojas en las que el copal podrá fundirse.
Realizas tus peticiones y tus rezos y pides bendiciones para todos aquellos que están en tu corazón, visualizaste caminos floridos y confirmaste que hay ciertos viajes, ciertos encuentros que es necesario realizar.
Liberaste el amor y pediste su transformación.... amor generoso y completo, amor total.
En silencio te entregaste a la tierra.
Saliste del temazcal y contemplaste las estrellas bajo el aire frío de la sabana que rodeó tu cuerpo húmedo.
Abajo la laguna fría.
Arriba la luna llena.
El camino, iluminado por luz blanquecina se veía claro mientras escuchabas, a lo lejos, el canto de un pájaro misterioso y el bullicio de la casa a la que te acercabas lentamente.

Maya pregunta...

Maya pregunta:
-¿Por qué me pusieron este nombre?
Tras la explicación que no parece convencerla mucho reclama
-Pero me hubieran puesto un nombre más bonito.
-¿Sí?, ¿Cómo cuál?
- No sé... como Florecita, por ejemplo, algo así....
Tras discutir si era posible cambiarse el nombre complementó...
-¿Por qué los papás pueden escoger el nombre de sus hijos?

El osito


Voy saliendo de mi casa en la noche.
Juana, preocupada, me detiene.
-Mámá, llévate este osito, así sí te da miedo puedes agarrarlo...
Desde entonces está en mi maleta, ¿no deberíamos todos tener uno?

viernes, octubre 06, 2006

Colofón de una historia

He aquí la desmotración de que los sucesos no ocurren de manera aleatoria o que, por lo menos, es posible pensar que no es así. Escribí aquí la historia de Andrés y Felipe hace poco más de un mes. Conté los pormenores de una historia que marcó mi adolescencia y creí, en ese exorcismo, limpiar sucesos que en su momento me marcaron. Lo extraño, lo mágico, lo inexplicable... es que terminé por encontrarme con Felipe la semana pasada y me parció imposible no consignar ese encuentro en este lugar. Supongo que era lo que faltaba para poder cerrar de una buena vez esa historia. Durante muchos años me imaginé cómo sería ese momento y siempre desee sentirme ese día segura y feliz. Me imaginaba, cual sueño hollywoodense barato, que yo me vería hermosa, eso implicaba, a veces en mi inconsciente, estar peinada, bien vestida, qué sé yo... Lo cierto es que yo no soy muy así, no soy el estereotipo de chica guapa ni nunca me ha interesado serlo y con los años, lentamente voy encontrando el equilibrio de cómo quiero verme. El día del encuentro había estado en una clase de Yoga durante tres horas, con la particularidad de que se hacía en un salón con temperatura alta. La idea era limpiar, purificar... puedo decir que funciona porque llevaba dos días sintiéndome un tanto triste y melancólica y el calor vino a limpiarlo todo. Esa era yo ese día, me miraba al espejo y me veía los ojos grandes y brillantes, era yo con mi pelo húmedo y la camisa quizás muy grande y con la cara limpia. Así me lo encontré, sin maquillajes y aspavientos vanos, sin ser otra, en una fiesta a la que jamás habría asistido de no ser porque ahora "consiento siempre las experiencias de lo imprevisto", como diría Reyes, y lo reconocí, fue lo íncreible,al verle de espaldas el cuello. Los cuerpos que hemos tocado se quedan como tatuados en algún rincón del inconsciente, algo de sus particularidades físicas nos acompaña siempre: una mirada, un olor, una textura, la redondez de un hueso... el cuello de Felipe. Él me reconoció también...
¿Qué decir? que me impresionó constatar el paso del tiempo... que "nosotros los de entonces ya no somos los mismos" y que eso que debería ser tan evidente es muy impresionante cuando ves la expresión del otro al que le han pasado, como a ti, quince años.Vi la inutilidad de anclarse en el pasado, de repasar historias que han cumplido un ciclo y confirmé, una vez más, la nueva etapa que empiezo ahora.
Felipe se sonrío, me sonrío... sigue igual de chistoso, de ligero. Nos miramos desde la distancia y en medio de los cuerpos que bailaban, de la aventura de una noche en la que estuve contenta, se me acercó y me abrazó con fuerza, y estuvimos así por un buen tiempo y con eso, yo creo, honré la historia que construí en la adolescencia y la dejé partir. Me despedí, nos despedimos, de manera afectuosa y sentida y yo le dije adiós...

lunes, octubre 02, 2006