viernes, septiembre 22, 2006
martes, septiembre 19, 2006
Sobre los hombres lobos
Hay noches así en las que uno puede terminar coonociendo a un hombre lobo. Ellos andan por ahí, se pasean con su mejor sonrisa, con desfachatez y soltura. Los hombres lobos siempre se hacen sentir porque hablan fuerte, están seguros de sí mismos, te miran con desenvoltura. Es dificil no ser caperucita frente a ellos y caperucita, como se sabe, se detuvo a pesar de las advertencias a hablar con el lobo y le confiódetalles de su vida. Los lobos son así, te hacen creer que son inofensivos y cuando menos lo crees se han zampado a tu abuelita y te esperan vestidos con camisón para engatusarte y qué díficil es resistirse a sus juegos y halagos y fingir que no te interesa saber por qué ahora lleva puesto ese rídiculo sombrerito rosa. Hay caperucitas furibundas como la que creó Andres Caicedo en su cuento Los dientes de caperucita pero la mayoría son, somos, más ingenuas. El hombre lobo al sonreir muestra sus dientes y tú sabes que corres peligro y el después puede arguir en su defensa que siempre se mostró así lo que pasa es que una caperucita que se respete creerá que es posible doblegarlo con cariño, vaya uno a saber.
En mi caso, por lo menos, tengo buenas migas con el cazador del pueblo y el rumor se ha corrido rápido, los lobos se me alejan porque se imaginan que terminaran con la panza abierta, es probable porque no soporto la claustrofobia por mucho tiempo. Pero bueno, ¿qué sería de nuestro bosque sin sus acechos, sus aullidos y la inquietud de su presencia fugitiva?
En mi caso, por lo menos, tengo buenas migas con el cazador del pueblo y el rumor se ha corrido rápido, los lobos se me alejan porque se imaginan que terminaran con la panza abierta, es probable porque no soporto la claustrofobia por mucho tiempo. Pero bueno, ¿qué sería de nuestro bosque sin sus acechos, sus aullidos y la inquietud de su presencia fugitiva?
domingo, septiembre 17, 2006
9 recuerdos
32 recuerdos para mi cumpleaños 32
Los últimos....
24. Margarita baila entre los árboles, con soltura y decisión. Aún no se ha ido a Nueva York, aún no asume su destino como bailarina. Los demás la vemos con nuestras máscaras de colores sobre el rostro. Yo me acerco y bailo con ella, todo parace sincronizado, suave y dulce, nos envolvemos en una tela larga.
25. A Felipe lo reconocí entre la multitud.
Es un hermano que reencontré...
Felipe acostado me da la mano.
Felipe sentado junto a mí escucha el disco de Ilya Kuriaky y nos encanta porque podemos percibir la textura de las canciones.
Felipe, desde su computador, me escribe y me piensa y me da el regalo de sentirlo presente.
26. Me despierto en la madrugada. Estoy estrenando casa. Es la primera vez que vivo completamente sola. Voy a la cocina y me preparo un té. Me siento en mi comedor y miro por la ventana de mi casa nueva... Sé que soy feliz.
27. En San José, durante un mes, mis días se concentran en verme crecer la barriga, en prepararme comida deliciosa y disfrutar el verano que se avecina con visitas a la piscina y largas siestas. ..
28. A Maya me la ponen sobre el pecho y la veo enorme.. pesa casi 4 kilos y mide 51 centimetros. Es Maya y desde ese día me mira con esos ojos enormes que tiene. Viene a caminar junto a mí, a que nos enseñemos cosas durante la ruta. Nos conocemos de una manera profunda e intuitiva, es un lazo creado tras días y noches de abrazarnos, de sentirnos y respirar el mismo aire, recuerdos que quizás ella nunca recuerde conforman nuestro pasado en común. En noches largas ha tocado mis mejillas y en momentos de equivocación ha sabido perdonar mis falencias y egoísmos,
29. Juana sonríe todas las mañanas, agradece las pequeñas cosas. Juana y yo estuvimo conectadas durante su nacimiento y juntas superamos ese momento en el que respiró por primera vez con valentía y entereza. Todo mi cuerpo estuvo despierto y consciente para recibirla y fuí inmensamente feliz con esa chiquitina en mis brazos . Juana vino a difrutar la vida y a inundarnos con su amor y su dulzura.
30. Andrés T aparece en mi conferencia sorpresivamente. Hace años no nos vemos pero antes supimos inundarnos de cartas, música y libros. Ese día regresó... las largas conversaciones pueden retomarse en la mitad del camino y lo íncreible es que siempre quedan cosas por contarse.
31. Bailo frente a la pared de mi cuarto... Bailo sola en alguna fiesta... Bailo junto a Diana, junto a Margarita.... Bailo boleros con el chico rubio, bailo gitana con Feddy antes de dar una vuelta por el universo y despedirnos... Bailo sola, bailo acompañada, bailo con Plinio una y mil veces antes de entender que lo que los cuerpos comunican no es siempre lo que la mente cree...
bailan para mí, junto a mí y conmigo...
32. Es año nuevo. Tras un viaje por carretera accidentado llegamos hasta un hotel precioso. Comemos bajo arcos una comida que nos parece deliciosa. Suena la música, mis hijas bailan felices, yo soy feliz y el hombre que me ha acompañado hasta ahí hoy usa un sombrero que lo hace parecer mago. Ese hombre deja atrás su miedo y sus reservas y me sonríe desde su esquina. él me va a abrazar con fuerza a las doce. Miramos los fuegos artificiales desde la ventana y dormimos los cuatro entre esas sábanas blancas. Ese día solo nos tuvimos a nosotros y la promesa de una año que se abría nuevo ante nosotros.
Ignacio
32 recuerdos para mis 32
23. Ignacio
Manejamos un volvo por alguna carretera de Wyoming. Empieza a nevar. El acontecimiento es sorpresivo porque estamos en diciembre. Los copos empiezan a caer cada vez más fuertes, a nuestro alrededor no se ve ninguna casa. Campos nevados y el volvo, de repente, se detiene. La nevada es cada vez más fuerte y nosotros estamos detenidos en la mitad de la nada. Un auto se detiene y nos recoge, nos llevan a la población más cercana, algo como Rapid City. Desde un puesto de tacos, atentido por un infaltable mexicano, llamamos una grúa, Lograremos recoger el carro y llegar hasta un hotel donde deberemos esperar hasta que la nevada se detenga. Comemos en el restaurante local, vemos televisión y dormimos en cama después de 1 mes de no hacerlo. No hay mucho que hacer. Por la noche caminamos por las calles vacías y nos lanzamos en las montañas de nieve. Dos días después reiniciamos el viaje….
Ignacio estuvo conmigo en la mitad de la nevada, en desiertos insondables, en altas montañas y verdes valles…
Compartimos casas en Suesca, Bogotá, San José y México… nos reímos, nos odiamos y nos dimos la mano cuando nacieron nuestras hijas.
Desde la distancia miro la carretera que tantas veces transitamos, ahora vacía y sola y me parece que, sin embargo, desde el otro lado de la carretera alcanzamos aún a sonreirnos.
23. Ignacio
Manejamos un volvo por alguna carretera de Wyoming. Empieza a nevar. El acontecimiento es sorpresivo porque estamos en diciembre. Los copos empiezan a caer cada vez más fuertes, a nuestro alrededor no se ve ninguna casa. Campos nevados y el volvo, de repente, se detiene. La nevada es cada vez más fuerte y nosotros estamos detenidos en la mitad de la nada. Un auto se detiene y nos recoge, nos llevan a la población más cercana, algo como Rapid City. Desde un puesto de tacos, atentido por un infaltable mexicano, llamamos una grúa, Lograremos recoger el carro y llegar hasta un hotel donde deberemos esperar hasta que la nevada se detenga. Comemos en el restaurante local, vemos televisión y dormimos en cama después de 1 mes de no hacerlo. No hay mucho que hacer. Por la noche caminamos por las calles vacías y nos lanzamos en las montañas de nieve. Dos días después reiniciamos el viaje….
Ignacio estuvo conmigo en la mitad de la nevada, en desiertos insondables, en altas montañas y verdes valles…
Compartimos casas en Suesca, Bogotá, San José y México… nos reímos, nos odiamos y nos dimos la mano cuando nacieron nuestras hijas.
Desde la distancia miro la carretera que tantas veces transitamos, ahora vacía y sola y me parece que, sin embargo, desde el otro lado de la carretera alcanzamos aún a sonreirnos.
domingo, septiembre 10, 2006
Diana

No recuerdo cómo fue la primera vez que la vi, que realmente la vi después de habernos cruzado por corredores durante años, quizás eso es así porque cuando al fin la vi no fue dificil quererla de inmediato y confiarle mis secretos.
Diana conoce el olor de los pasillos del colegio y la manera, tan particular, como el sol entra por las ventanas. Diana me ayudó a construir historias, revisar acciones y a cantar con felicidad en los ratos libres. Me presentó su mundo sin prevenciones y entró en el mío con el corazón en la mano. Hemos tejido juntas una colcha de recuerdos compleja y enorme que ha superado la distancia y a la que apelamos cuando nos extrañamos mucho.
Esa es Diana y esta nuestra primera foto juntas...
viernes, septiembre 08, 2006
Queremos tanto a Cerati

Hace poco más de un año escribí una entrada muy similar pero sobre Charly. Hace más de un año fui a la Plaza de toros y muchas cosas pasaban dentro de mí en ese momento y otras estaban por cambiar. Charly estuvo presente y me acompañó con sus canciones. En esta oportunidad llegó Cerati y llegó cuando termino de cerrar ciclos. Ahí estuve, en la primera fila desde donde podía mirar su rostro y me parecía mentira estar tan cerca después de media vida de tatararear sus canciones, de asistir a conciertos.... Cerati y su voz se encuentran estrechamente vinculados con mi adolescencia en la que canté canciones de Soda con emoción, desespero y tristeza. Esas letras de Cerati que pueden a veces paraecer tan raras, tan herméticas, parecían hablarme a mí y escuchaba El rito sin parar, El temblor, La ciudad de la furia... Es por eso que durante el concierto era dificil no quedarme medio pasmada cuando Cerati decía.... No seas tan cruel, no busques más pretextos, no seas tan cruel..... y se me acumulaban tantos recuerdos. Muchas de las canciones ni me las sabía pero bastaba con verlo tan cerca y sentir que me sonreía cuando se acercaba mientras yo le gritaba gracias porque me ha regalado la banda sonora de muchos de mis momentos y sus letras resuenan con fuerza en mi cerebro. Y en medio de tanta música, tanta fiesta, tanta felicidad a ratos se me encogía el corazón y yo solo podía mirar ese dolorcito que está ahí, aceptarlo y permitirle existir. Si Charly emana energía, vitalidad, rebelión.. para mí Cerati es sensualidad... un amor sensual y suave que nos envolvía a todos. Pedí muchos deseos en medio del frenesí de la música, los pedí en silencio mientras lo miraba anonadada, los pedí cantando cuando podía acompañar las canciones y los grité con fuerza en los intermedios y a la salida. La vida me dice que vienen caminando hacia mí... que solo es cuestión de esperar...
Como los días pueden dar giros inusuales, después de Cerati terminé viendo a Bonka en vivo bajo una lluvia de abrazos. Abrazos de esos que te recuerdan no solo quién eres sino quién puedes llegar a ser y aunque el corazón no ha podido desplegarse aún del todo ahí estuvieron junto a mí con la promesa de nuevos días, nuevas aventuras y nuevas canciones por tararear....
Ya lo dijo Cerati: Gracias totales.
lunes, agosto 14, 2006
Óscar

32 recuerdos antes de mi cumpleaños...
21.
En el carro, de regreso de Sopó, Oscar me cuenta sus historias, casi ni nos conocemos y las palabras empiezan rápidamente a fluir entre nosotros.
Días de escucharnos y de construir una hermandad de llamadas y relatos...
Es dificil no querer comunicarse de otras maneras cuando uno se escucha tan bien, es dificil no creer que es posible "darse los mismos besos bajo los mismos árboles" y así lo intentamos varias veces. Es dificil no quererse cuando sentimos que el otro parece haber estado ahí desde siempre y que su historia y la nuestra se entrecruzan desde hace muchos años de diversas y variadas maneras. Es dificil entender que a veces ciertas cosas te quedan grandes porque hay asuntos por resolver en el tintero y porque los relojes, a pesar de girar hacia el mismo lado, no siempre consiguen marcar la misma hora. Y también es dificil, hay que decirlo, creerse por completo esta historia cuando te despiertas en la mañana con tanta tristeza y te sientes herida de una manera tan injustificada.
No hay mucho más que se pueda decir por ahora, dejemos hablar al recuerdo....
Óscar va sentado en la silla del copiloto. Estamos en Melgar. LLevo días sintiendolo próximo y cálido. No es una sensación nueva pero sí lo es el estar tan relajados... son unos días que se abren como paréntesis y en que parecemos no estar tan asustados o contenidos. Salimos de noche acompañados por su prima, ella maneja. Nos tomamos una avena, nos comemos un helado. De regreso, en el carro, yo le toco el hombro y él me aprieta la mano con su cabeza, amorosamente. Hace calor, es una noche tranquila y silenciosa. Yo siento su rostro contra mi mano y mi corazón cercano al suyo… Todo es claro, no hay temor, no hay reservas y siento con claridad, en ese momento que parece disolverse en la nada, que estaremos así de cerca por mucho tiempo más....
10 recuerdos

32 recuerdos antes de mi cumpleaños....
11. Me acuesto en el piso de mi cuarto de la calle 100 veo el cielo azul y las nubes cambiando de forma rápidamente.
12. Desde la ventana de mi cuarto veo los urapanes grandes de la cien. El que queda enfrente de mi casa lo sembré yo.
13. Los eucaliptos en faca suenan como puertas que se abren.
14. Desde la ventana del carro me despido de Patricia, tengo lágrimas en los ojos y el corazón acongojado por partir.
15. Me acuesto sola al lado del estanque. Me encanta estar así. A lo lejos escucho las voces que me llaman. Guardo silencio. "Diana siempre se va sola por ahí"... dicen.... Yo me quedo un buen rato mirando el cielo. No me siento sola.
16. Organizo mis muñecos con precisión en el cuarto. Guardo mi mecano. Todo tiene un orden y un lugar. Hablo con ellos intensamente y ellos me contestan.
17. Con mi cochecito lleno de ropa y una maleta medio rebosada le digo a mi mamá que si nosotros también debemos irnos ahora que papá no está.
18. Me quedo despierta hasta escuchar el pito del carro de mi mamá en el garage.
19. Furia llegó arrastrandose hasta donde se encuentran sus cachorritos recién nacidos. Está mortalmente herida y ha dejado un rastro rojo de sangre en el pasto. Nos llevan lejos de la casa, lo intuyo todo. A lo lejos escucho el disparo.
20. En el cuarto de mi tío se esconden los mejores tesoros, pilas de cómics que no he leído, el libro de los 10 años de Mafalda, un hombre nuclear y un carro fantástico. Debo esperar siempre el permiso para entrar a ver o tocar sus cosas. Para evitar que entre sin su consentimiento durante su ausencia mi tío me dice que tiene puesta una alarma y que aunque no esté en la casa puede saber, de manera inmediata, si he invadido sus dominios. Yo, claro, le creo.
Mi abuela Emilia
32 recuerdos antes de mi cumpleaños....10.
Mi abuela podía recitar el poema que quería cuando lo deseaba porque en su cabeza había espacio suficiente para albergarlos a todos. Mi abuela me recita con voz decidida en los mejores momentos y lo hace con amor y entrega. Después me toma de la mano y me lleva a recorrer el mundo mientras me cuenta la historia del lugar y la suya propia. Mi abuela me regaló el futuro y el pasado. Tuve el placer de conocerla de verdad, de quererla con sus defectos y virtudes y de sentir que era correspondida por un amor completo e incondicional.
María Paula
32 recuerdos antes de mi cumpleaños....9.
Me quedo a dormir en la casa de María Paula. Su marido está de viaje y yo me quedo en su casa. Yo todavía vivo con mi papá y visitarla es maravillarme con el mundo que ella ha sabido crear para ella y su esposo. Paso mucho tiempo con ella riéndome con sus ocurrencias, sintiendome acogida por su calidez. Esa noche le cuento mis historias, una tras otra cobijadas con el plumón blanco y solo me detengo cuando escucho su llanto y siento sus lágrimas humedecer la almohada. Silencio. Yo le prometo quererla siempre porque aquel que es capaz de conmoverse con nuestra vida merece todo nuestro amor.
Carolina
32 recuerdos antes de mi cumpleaños
8.
LLego a la primera reunión del grupo de teatro de la universidad. Me siento a escuchar. Casi con el rabillo del ojo alcanzo a percibir mi reflejo en el espejo. Sin embargo, cuando lo pienso un poco siento que algo no me cuadra en esa imagen de mí misma que veo proyectada. Me giro a mirar y descubro, con sorpresa, que no hay ningún espejo, es otra mujer la que está ahí sentada mirando con unos ojos inmensos al frente.
8.
LLego a la primera reunión del grupo de teatro de la universidad. Me siento a escuchar. Casi con el rabillo del ojo alcanzo a percibir mi reflejo en el espejo. Sin embargo, cuando lo pienso un poco siento que algo no me cuadra en esa imagen de mí misma que veo proyectada. Me giro a mirar y descubro, con sorpresa, que no hay ningún espejo, es otra mujer la que está ahí sentada mirando con unos ojos inmensos al frente.
sábado, agosto 12, 2006
Una cita
"Estoy buscando la manera en que una vida adulta específica responde a la infancia, una respuesta a las preguntas que esa infancia en particular hacía. Desde ese punto de vista un adulto es alguien que ha tenido una infancia abrumadora, y renovarse significa rememorar, llenar los huecos, con objeto de olvidarse de una vez"
Hanif Kureishi, Mi oído en su corazón
Hanif Kureishi, Mi oído en su corazón
viernes, agosto 11, 2006
Mi familia adoptiva
Antonio
32 recuerdos antes de mi cumpleaños..

6.
Fuimos a cine y vimos Sombras y niebla de Woody Allen, yo ya la había visto pero mentí, cómo iba a arruinar la primera cita si esa era la película que él quería ver y la otra opción de la cartelera era La bella y la bestia.
Antonio, ese día, me regaló una carrilera melancólica, una rosa hermosa y me dejó en mi casa perpleja y radiante con los labios húmedos de un beso de despedida.
Años después mientras caminamos por Viena con el corazón apretujado porque intuíamos que se avecinaban grandes cambios y nadie nos aseguraba que podríamos hacerlos cogidos de la mano decidimos sacarnos unas fotos y reírnos un poco de nosotros mismos....
Fue cierto que las cosas cambiaron pero lo maravilloso es que sí logramos recorrer el camino juntos reinventando nuevas maneras de acompañarnos como lo hemos hecho durante casi 15 años...

6.
Fuimos a cine y vimos Sombras y niebla de Woody Allen, yo ya la había visto pero mentí, cómo iba a arruinar la primera cita si esa era la película que él quería ver y la otra opción de la cartelera era La bella y la bestia.
Antonio, ese día, me regaló una carrilera melancólica, una rosa hermosa y me dejó en mi casa perpleja y radiante con los labios húmedos de un beso de despedida.
Años después mientras caminamos por Viena con el corazón apretujado porque intuíamos que se avecinaban grandes cambios y nadie nos aseguraba que podríamos hacerlos cogidos de la mano decidimos sacarnos unas fotos y reírnos un poco de nosotros mismos....
Fue cierto que las cosas cambiaron pero lo maravilloso es que sí logramos recorrer el camino juntos reinventando nuevas maneras de acompañarnos como lo hemos hecho durante casi 15 años...
jueves, agosto 10, 2006
La Macarena
32 recuerdos antes de mi cumpleaños...
4.
Llego al apartamento con Camila, en la puerta nos espera Magdalena (yo no la conozco). Abren la puerta y lo vemos: el piso de madera, la luz entrando por la ventana... No lo dudamos, decidimos quedarnos. Fueron dos años y medio de vida compartida, de algunas que se fueron y otras que llegaron. Dos años y medio de animales que enloquecieron, espíritus burlones, llantos, risas y camaradería. Tuve el cuarto que quise y muchas tardes desde mi hamaca, bañada en la luz naranja del atardecer, vi el sol ocultarse.
4.
Llego al apartamento con Camila, en la puerta nos espera Magdalena (yo no la conozco). Abren la puerta y lo vemos: el piso de madera, la luz entrando por la ventana... No lo dudamos, decidimos quedarnos. Fueron dos años y medio de vida compartida, de algunas que se fueron y otras que llegaron. Dos años y medio de animales que enloquecieron, espíritus burlones, llantos, risas y camaradería. Tuve el cuarto que quise y muchas tardes desde mi hamaca, bañada en la luz naranja del atardecer, vi el sol ocultarse.
miércoles, agosto 09, 2006
MI PAPÁ

32 recuerdos antes de mi cumpleaños....
3.
Mi papá se arrodilla a jugar conmigo. Yo estoy recién operada de apendicitis. Armamos un hospital con mi mecano. Mi papá crea un univero para mí de camillas y doctores en donde mi Abelardo se dispone a operar a alguien, en ese hospital de locos se pierden los enfermos, se caen los escalpelos y colocan electroschocks. Yo me río sin parar y siento que la herida se va a descoser. Ya no quiero reir más pero el delirio en la clínica es cada vez mayor y mi papá desborda creatividad e inventiva. Mi mamá me trae un té con leche y yo decido que así me toque contemplar como el té se sale por mi herida reciente me quedaré ahí, jugando con mi papá que siempre se arrodilló para mí.
viernes, agosto 04, 2006
Leonardo

Leonardo timbra en mi casa como a las seis. El sol se está poniendo tras las montañas y la luz naranja lo cubre todo.Leonardo tiene los ojos azules y desorbitados, carga un maletín lleno de papeles e ingresa en mi casa como si ya la conociera , como si fuera mi mejor amigo y se sienta en el sofá. Yo ni me siento porque no he contemplado la posibilidad de hacer visita con él pero a él no le importa porque no ha dejado de hablar un segundo desde que entró. Habla de la vista, de la luz del sol y de repente ve la pista del aereopuerto y entonces se detiene en eso yme explica que quiere pilotear un avión. Y al parecer sabe del asunto porque puede predecir hacia que lado girará el avión que acaba de despegar (de pronto siempre giran para el mismo lado y la que no sabe soy yo) y yo le escucho las frases que brotan de su boca una tras otra, una tras otra...Y ya no está hablando de aviones y rutas sino del campín y del concierto de conciertos mientras yo recuerdo lo que era mi vida entonces. La luz naranja sigue poniendose y termino por decirle que desde mi casa alcancé a escuchar el concierto de Juanes con claridad, cosa que me sorprendió porque vivo muy lejos del campín y entonces él me habla de Guns and Roses, de las babas de Axel cayéndole en la cara y de su amigo que consiguió VIP. Yo sigo sin sentarme y Leonardo continúa discrepando. "Yo solo le digo que está loco" me dijo Catica cuando me pasó su tel, "pero la puede ayudar en lo que necesita". Las dos cosas son ciertas y Leonardo me entrega el papel que me hacía falta. Catica dice que Leonardo cuenta que una vez le sacó el ojo a un taxista y que otra vez descuartizó a alguien, a mí me habla de conciertos, de aviones y de taxis y ruego porque no emerja su lado psico porque cada vez está más cómodo en mi sofá y yo no quisiera sentirme asustada por ese grandulón de ojos azules. Sigo sin sentarme pero ya le he dado jugo e intento parecer interesada mientras mantengo la distancia, introduzco el tema del dinero como para aterrizar la cosa y no terminar comiendo con él. Finalmente le pago, me río y él se va.
El sol de la tarde termina de ocultarse.
miércoles, agosto 02, 2006
martes, agosto 01, 2006
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